La continuación de un clásico

El año pasado os hablábamos de un juego de vampiros que nos pareció genial. Incluso os hicimos un especial de vampiros virtuales. Pues bien, ahora toca el turno a hablaros de otro juego, pero en este caso un clásico que nos quedó pendiente: la segunda entrega de uno de nuestros juegos favoritos de siempre, Vampire The Masquerade: Bloodlines. Ahora que se va a lanzar la esperada tercera entrega (pero la 2ª de la subsaga Bloodlines), es hora de gozar con este juego que se convirtió en juego de culto… al igual que el primero.

Este juego no lo jugamos en su momento. Entonamos aquí el mea culpa. En nuestra vida primero fuimos consoleros y, a partir de 1996, aproximadamente, y hasta 2002 o 2003, o por ahí, fuimos peceros. Este juego no cumplía, pues, con ninguno de nuestros requisitos de entonces: era de PC, era caro, era muy exigente técnicamente y… venía en inglés. Pero ahora, gracias a Steam, gracias al ClanDLAND (que hicieron una curradísima traducción) y, gracias a los Mods (que actualizan el aspecto de un juego al que el paso del tiempo no ha maltratado), podemos remediar ese pecado.

Este juego, y toda la saga Vampire, The Masquerade, está basada en los juegos de rol tradicionales de White Wolf y cuya historia vienen a ser lo siguiente: los vampiros dominan nuestro mundo y se reparten por las ciudades mediante zonas de influencia y de poder. Nosotros, los que vamos a ser comidos (más bien chupados), lo ignoramos, excepto por algunos que aspiran a hacerle la pelota a los vampiros, beneficiarse o transformarse en uno de ellos. Pero, amigo, no todo es idílico: las vampiros están divididos en clanes, cada uno con sus fortalezas y debilidades, filias y fobias. Y, precisamente ahí, en ese mundo, se desarrolla la historia: somos un hombre o una mujer (dependiendo del personaje que nos creemos) que ha sido transformado por un príncipe de una de esas ciudades y deberemos hacer trabajitos para él como un recién nacido que somos a este submundo.

Bajo esta premisa, se desarrolla un descubrimiento: nuestro apartamento, el mundo, los locales… Es cierto que su primera entrega tenía el hecho genial de estar basado tanto en período medieval como moderno, pero eso no significa que este no esté también perfectamente ambientado. Como diferencia, también, es que el primero era en tercera persona y aquí en primera, si bien es cierto que cuando se produce la acción se torna en tercera persona. Estos son los cambios que más llamaron la atención en su momento, pero no dejan de ser más superficiales que profundos (¡incluso se dijo que era un shooter, fruto de la moda-fiebre del reciente Half-Life 2!), aunque importantes en cierto modo, pues rompía un tanto con lo anterior, algo que llamó la atención en su momento, como ya hemos dicho (de la cara de Christoff pasamos a la “moza” vampírica con coletas a lo Harley Quinn, símbolo de esta entrega).

Jugabilidad

Aparte de lo dicho, jugablemente es fácil de manejar, con algunos “automatismos” de shooter, esto es, agacharse, saltar, disparar, etc. No obstante es, como decimos, rol: tenemos nuestro inventario, nuestras armas, nuestros ataques melés y nuestras magias, las cuales tienen que ver con nuestro árbol de desarrollo y con nuestro clan/raza. Algunas de las magias gastan sangre, como si fuera maná, así como debemos de investigar, hablar, tomar decisiones que tienen que ver con los finales, etc. Y siempre, como este juego, tener cuidado con la “mascarada”. Si atacamos sin ton ni son, aparte de que la policía viene a detenernos, cada vez vamos perdiendo más el control, convirtiéndonos en una bestia sedienta de sangre. Y si nuestra mascarada llega a 0 (un icono nos lo indica), fin de la partida.

Como veis todo tiene que ver con nuestras elecciones, nuestro clan y nuestra raza. No es lo mismo tirar de ingenio que de fuerza, no es lo mismo centrarse en persuasión que en astucia, etc. Y ya no digamos si eres de los Nosferatu, cuyo aspecto te obliga a esquivar a los transeúntes, colarte en los sitios e ir por las alcantarillas.

El juego en sí, además, se basa en una ciudad dividida en 4 partes que, en su momento, crearon polémica por lo interminable de sus cargas. No obstante, las misiones son variadas y numerosas en cada una de esas zonas (ejemplo de esa variedad es la fase del hotel encantado, que a todos encantó en su momento, valga la redundancia). Y, por cierto, solo se puede subir de nivel así, haciendo misiones, no luchando, lo cual demuestra que lo básico es darle al coco, no a la acción (que hay y mucha). Por tanto, lo típico: una ciudad abierta para movernos, hablar e investigar y zonas (un hotel, una fábrica, etc.) que funcionan a modo de mazmorras de combate. Es de esos juegos de la época, de sabor tipo Thieft o Deus Ex, de aquellos de escenarios amplios, de caminos nada obvios y que no ayudan al jugador. Y con multitud de opciones. Hoy, con nuestros teraflops, mega RAM, 4k y otros rollos, parece que se ha olvidado diseñar videojuegos. En fin.

Gráficos y sonido

Audiovisualmente sigue sorprendiendo, algo que tiene un gran mérito. No solamente tiene ese encanto de lo que, pasado el tiempo, coge un aire retro, y que gusta por su diseño artístico y tenebroso, sucio, que también, sino porque sus gráficos siguen siendo buenos. Así es, sobre todo sus modelados de rostros y la recreación de la ciudad. Eso no quiere decir que no tenga fallos, siendo quizá los más significativos la iluminación y la división (cargas) de la ciudad. En lo primero, muchos de sus problemas de iluminación y resolución se han solucionado con Mods, pero el motor Source, el mismo de Half-Life 2, fue un motor muy bueno y versátil pero que en este juego estuvo menos optimizado. Hacían falta varios gigas libres en el disco duro, un Pentium IV, 1 gigita de RAM y una GeForce. Casi nada para la época. Pero se nota que era un pepino.

En cuanto a lo segundo, la división en zonas, poco que decir excepto que hoy en día, con los PC actuales, no es problema.

Del sonido, nada que decir, no solo por los efectos, típicos más o menos de estos juegos, sino por su excelente doblaje, con especialistas que llevan a cabo su trabajo con solvencia y credibilidad.

Conclusión

Un juegazo, un clásico. Si es ahora, tantos años después, y sus virtudes siguen aflorando y sus sensaciones convenciendo, imaginaros en su propio momento histórico. No es de extrañar, pues, que su tercera entrega, segunda para Bloodlines, esté ya perfilándose en el horizonte. Es una oportunidad única para rejugarlo. Un imprescindible.

0 Responses to “La continuación de un clásico”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .




Categorías


A %d blogueros les gusta esto: