Películas basadas en cómics mejores que las de Marvel (I)

Como estamos aburridos, y en este blog eso es sinónimo de algún tipo de reflexión, os queremos hablar de películas basadas en cómics que, desde hace varios años, e incluso recientes, nos parecen mejor que las que últimamente está haciendo Marvel. Son películas que arrancan en los 70 y que a nosotros, insistimos, nos parece que no tienen nada que desmerecer a las que hoy en día se llevan toda la fama. Incluso vamos a nombrar algunas de DC de los últimos tiempos, algo que para algunos es una herejía, como mejores. Vamos a ello.

Marvel merece un gran respeto. No solo porque sus cómics están entre los mejores y más clásicos del mundillo, por esa legión de fans fieles, por cómo ha sabido expandirse a otros mundos y otros grandes detalles, sino porque apostó por el cine de superhéroes con gran fuerza. Sí, es cierto que la unión con Disney (la ninguneada y despreciada Disney, pero que a tantas familias da trabajo y entretiene a lo largo del mundo) tuvo mucho que ver, pero la compañía siempre estuvo muy implicada. Pero hay que dejar claro que Marvel no fue la que inventó la adaptación de cómics ni mucho menos tiene el monopolio de la calidad. De hecho, en los últimos años Marvel en cine se ha vuelto estandarizada, mediocre e incluso por momentos insultante al pasado de los tebeos en los que se basa. A diferencia de sus espectaculares series televisivas (Agente Carter, ok, pero sobre todo el cuarteto de Hell´s Kitchem: Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist), las películas Marvel se han infantilizado, llenado de un humor desubicado o absurdo y desdibujado a personajes clave (los transformados casi en estúpidos Doctor Extraño, Hulk o Thor, sobre todo este último).

Esto no quiere decir que no tengan grandes aciertos, y tampoco estamos diciendo que eso sea la regla general en todas sus películas. No. Estamos diciendo que últimamente, en nuestra modesta opinión, la calidad se ha resentido, no en el aspecto presupuestario sino de concepto y, lo que es más grave, en lo artístico. Perdonadnos si no estáis de acuerdo, pero así lo creemos: que Marvel hace grandes películas de superhéroes es, hoy por hoy, mito y no realidad.

Por eso vamos a nombraros una serie de películas basadas en cómics que, en nuestra opinión, son muy destacables, algunas de ellas obras maestras (realizadas en EEUU y sin incluir la animación).

Pioneros: el Cine de palomitas en su máximo esplendor

Desde el prólogo setentero hasta su epílogo noventero, el Cine de palomitas está presente en las mejores adaptaciones del cómic no Marvel. No eran unas adaptaciones 100% precisas, pero sí respetuosas con el personaje y su espíritu, mejorando incluso a sus originales que luego no pudieron escapar incluso de la influencia cinematográfica (para bien). Es el caso de los dos grandes superhéroes de DC que llevan adaptándose desde el cine en blanco y negro: Superman y Batman.

Del primero, cómo no, nombrar la adaptación que ya os nombramos cuando os comentamos la saga en el blog. A ella se le une una segunda parte que, para muchos, es incluso mejor.

La versión más completa es Superman Versión Extendida (1978), dirigida por el gran Richard Donner. ¿Qué se puede decir del director de la tetralogía de Arma Letal, de Lady Halcón, de Los Goonies, de La Profecía o de Los fantasmas atacan al jefe? Pues que hace películas divertidas, legendarias, de palomitas, de infancia feliz, de cines fuera de centros comerciales, con sus carteles pegados en la puerta, sus taquillas, sus colas en la intemperie… Porque la dificultad de todas las películas posteriores de Superman es luchar contra esta película, película cumbre de superhéroes, donde por primera vez Hollywood apostaba sin reservas por este género (55 millones dólares de presupuesto de la época, ojo al dato). El reparto tiene buena culpa de ello. Destaca un imperial Marlon Brando, que se hallaba en la segunda edad de oro de su carrera, habiendo hecho ya El Padrino, Missouri o El último tango en París y a punto de hacer Apocalypse Now. Destacan también dos secundarios pero que toda su vida han sido estrellas protagonistas. Uno, el más desconocido para el gran público Trevor Howard (que se hizo mundialmente famoso en su papel en Rebelión a bordo) y otro, cómo no, el grandísimo mito del cine clásico Glenn Ford cuya filmografía es digna de ver por completa (Los sobornados, Gilda, Cimarrón, Deseos humanos, Hombres violentos). Pero ahí no acaba la cosa, pues también tenemos a un joven Gene Hackman que, no obstante, ya era estrella (La conversación, Espantapájaros, Bonnie & Clyde, Contra el Imperio de la droga), Terence Stamp, Ned Beatty, Jackie Cooper, Margot Kidder (la inolvidable Louis Lane)…

Esta película, por lo menos para los de este blog, es el equivalente mítico a la primera película de La Guerra de las Galaxias: inauguradora de un género, una lección a todos los niveles (el creador de la historia es ni más ni menos que Mario Puzo, el mismo de El padrino), irrepetible y copiada hasta la saciedad.  Y aunque se pueden hacer varias cosas y acercarse a Superman desde varias ópticas, mucho nos tememos que, como con Indiana Jones, por ejemplo, Superman es Christopher Reeve, la música es la de John Williams, el traje es este traje (con mucho amarillo), Lois Lane es Margot Kidder y punto.  ¿Puede ser Superman un poco más bestial y menos humano? ¿Puede ser Lex Luthor más profundo y menos payaso? Todo lo que queráis, pero en el imaginario colectivo ya se ha quedado así.

Obviamente, como ya os hemos dicho, hubo continuación, siendo en nuestra opinión la versión titulada Superman II La versión de Richard Donner (Richard Donner, 1980-2006) la mejor. Este título tan curioso es debido a que las tiranteces entre el director, Richard Donner, y sus productores, le llevaron a no aceptar más imposiciones, entre otras cosas porque dichos productores querían hacer de la película un algo menos épico por otra cosa más humorística. Sin embargo, Richard Donner ya había rodado una gran parte de la película (legalmente le pertenecía la autoría), por lo que le encargaron a otro director, Richard Lester, que la modificara. Esto no gustó a Marlon Brando y Gene Hackman, quienes renunciaron a aparecer (incluso Christopher Reeve y Margot Kidder hicieron amago de irse). Por lo tanto, la película de Richard Lester es sin Marlon Brando y Gene Hackman (salía de refilón un doble), con mucho más humor, y ciertas modificaciones argumentales. Para muchos, tal cual se estrenó, es, si no la mejor, una de las mejores películas de superhéroes de todos los tiempos. Sin embargo, en el 2006, cuando se recuperó para el DVD, se encargó a Richard Donner que hiciera su versión. Recuperó el material grabado y no emitido. El resultado es una película muchísimo más seria que la otra versión, con mucha más epicidad, apareciendo Marlon Brando, Gene Hackman, modificaciones… Es, ciertamente, una película con mismo argumento, pero radicalmente distinta. E igual de buena, y posiblemente (y sin el posiblemente) superior a la emitida en cines.

Mención especial a ese trío de frikis malos que, no obstante, recordamos todos con gran cariño, destacando su líder, Zod, o lo que es lo mismo, el actor Terence Stamp, al que los más jóvenes recordarán por la trilogía de La guerra de las galaxias modernas, con una voz profunda y casi comparable a la del gran Alan Rickman (el malo de La Jungla de cristal, Robin Hood o Harry Potter).

En definitiva, otra obra maestra de su género, con grandes efectos (atención al lanzamiento que hace atravesar un edificio por parte de Superman a su enemigo), humor, acción, música, gran dirección…

Hablando ya de Batman y dejando de lado al hombre de acero, pues tampoco queremos enrollarnos mucho, recordad que también hicimos un repaso, cómo no, de las magnificas adaptaciones de Burton dirigidas por él, de las que destacamos especialmente su primera parte y, como en Superman, también la segunda, otra vez para muchos mejor que la primera.

La aparición de este Batman (1989) de Tim Burton aparece en un momento álgido del Cine de palomitas. Podría decirse, en símil tópico, que nos hallamos en la etapa manierista del Cine de palomitas al tratarse del ya cercano a los 90. Tiene, por tanto, los requisitos que la sustentan sin ningún rubor o sin esconderlo: reparto con caras conocidas, uso de la música como elemento importante, merchandising, objetivo claramente comercial sin descuidar el producto, cuidada producción y fotografía… y diversión sin complejos. Tim Burton tuvo una época en la que se postulaba como un nuevo director de la diversión, heredero de los Spielberg o Zemeckis, con ese grupito en poco tiempo de Vincent, Bitelchús, Batman, Eduardo Manostijeras y Batman Vuelve, éxitos de crítica y público, sin olvidar su participación altísima en Pesadilla antes de Navidad, aunque no la dirige, o sus trabajos como animador en El Señor de los Anillos, Tod y Toby, Tron, Taron y el caldero mágico… Al final, el amigo Tim Burton no se ha convertido en el mito al que apuntaba, en ningún modo en un cualquiera, pues ha seguido haciendo películas, algunas aceptables, otras regulares, algunas taquillazos espectaculares y otros fracasos morrocotudos, pero siempre con su estilo y con su manera de ver el cine y su calidad de director intacta, las cosas como son.

La película cuenta la presentación en sociedad de Batman, cuyo alter ego y que le va a obligar a darlo todo es, como no podía ser de otra manera, el Joker, quien aquí presenta su génesis (no así Batman, donde más o menos queda intuido, sin ver todo ese largo rollo de preparación interior/física del Batman de Nolan).

La película fue uno más de los grandes estrenos de los 80. La cosa no era fácil, pero gracias a Tim Burton (y que estaba al tanto del cambio de rumbo que le habían dado algunos autores, especialmente Frank Miller, aunque según dijo nunca lo había leído… pero Warner sí) y al asesoramiento de Bob Kane, creador original del personaje junto con Bill Finger, se pudo hacer. El público estaba acostumbrado al Batman de los 60, así que era importante una estética y un reparto acorde que indicara que no estábamos ante una obra juvenil o infantil, sino algo parecido al ya comentado Superman de Donner: Michael Keaton, entonces famoso por Bitelchús y en el que confiaba Tim Burton; Jack Nicholson, la verdadera estrella de la película y que no necesita presentación; Kim Basinger, el sex-symbol del momento y que venía del pelotazo de Nueve semanas y media y de películas de la época como Mi novia es un extraterrestre; Jack Palance, mito del cine hollywoodiense cuya filmografía aquí no cabe; Robert Wuhl, cuyo rostro singular hoy conocerán los que hayan visto Boardwalk Empire (y no decimos en qué papel, descubridlo vosotros); Pat Hingle, el comisario Gordon, actor de multitud de series y tv-movies para televisión (del El juez de la horca también); Billy Dee Williams, conocido por los frikis por su papel de Lando en El imperio contraataca; y Michael Gough, nacido cuando Malasia era británica, actor también de series británicas, el inconfundible Alfred y mejor mayordomo posible, y con el que Tim Burton contaría para la continuación de la saga y otros papeles menores. Como veis, un reparto de estrellas que, desde entonces, va a ser marca de la saga.

La crítica también la trató bien, sobre todo por la ambientación, el tono y Jack Nicholson, claro. Nicholson fue nominado al Globo de oro por este papel (curiosamente en la categoría de Mejor actor… de comedia o musical) y, en los Oscar, se llevó la estatuilla a mejor Dirección Artística. El giro de la capa de Batman nada más empezar, los claroscuros, la nave marcando el logo con la luna de fondo sobre las nubes, Batman desapareciendo de entre el humo… En ningún momento verás estas cosas en las de ahora, como si fuéramos a echarle en cara que no parece real.

Una película que sigue siendo una de las mejores adaptaciones de un cómic, mítica y divertida. Un Batman oscuro, pero no plasta, alejado de la moda esta de poner a Batman coñazo. Aquí Batman es Batman, no hace falta hacerlo “realista” o lo que cojones signifique eso, y que se ha puesto de moda en los superhéroes.  El mejor traje, el mejor batmóvil y los mejores gadgets de la saga con diferencia. Un éxito de taquilla sólo roto por El caballero oscuro.

Y como Hollywood no tiene miedos infantiles ni frustraciones de ningún tipo, llegó su segunda entrega, Batman Vuelve (Tim Burton, 1992), tan genial como la primera y, como ocurrió con la segunda de Superman (al menos el montaje del director que ya hemos nombrado), para algunos puede ser incluso mejor que la primera. Eso sí, sustitución de estrellas por otras, como ahora veremos.

La película transcurre durante la Navidad y en Gotham se preparan para las fiestas. En estas, el dueño de la planta eléctrica, Max Schreck, que prepara un pelotazo, asesina a Selina Kyle por saber demasiado (no morirá y se convertirá en Catwoman) y se alía con el misterioso Pingüino para hacerse con el control de la ciudad. Batman tratará de evitarlo luchando contra varios villanos aliados en su contra.

Continuación directa, aunque se rumoreaba que Burton no quería algo tan evidente de saga. Un reparto de lujo: repiten Keaton, Michael Gough, Pat Hingle como el comisario y se salen Kim Bassinger y Robert Wuhl del reparto. Pero entran, nada más y nada menos, que el gran Christopher Walken (no es necesario nombrar papeles suyos recordados: no acabaríamos nunca), Danny deVito (que venía de pelotazos como Los gemelos golpean dos veces o La guerra de los Rose) y Michelle Pfeiffer (de grandes títulos, pero queremos nombrar Frankie y Johnny, gran película algo olvidada rodada el año anterior y que en el 94 rodaría otra grande, Lobo). Con guión y screenplay de Daniel Walters (Demolition Man) y coguionizada por Sam Hamm (el de la primera parte también).

Es una película a un nivel para muchos superior a su primera parte, en nuestra opinión la mejor en diseño de toda la saga (todo transcurriendo en Navidad, con esa Gotham nevada, esos edificios blancos, el pingüino completamente deformado con bombín y paraguas, la Catwoman como bomba sexual… NOTA: Que recuerda al “estilo” de Batman Noel, en este blog comentado). Un auténtico “blockbuster” por el que nadie daba un duro (la gente creía que la Warner y Tim Burton iban a darse un hostiazo), y que creó ya sí definitivamente la imagen de Batman en el imaginario colectivo. Como pasó con la película sobre Superman, el mundo de Batman es así y punto (por mucho que digan los de DC ahora).

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  1. 1 Películas basadas en cómics mejores que las de Marvel (II) | Frikadasmil Blog Trackback en octubre 19, 2019 a las 5:02 pm

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