Nuestros mundos raros (III)

Como durante la última vez, os volvemos a hablar, 2 años después, de la sección que hemos llamado “Nuestros mundos raros”. Después del primero viene el segundo y después del segundo, adivinad… efectivamente la tercera parte. Pasad, os invitamos a que recordéis con nosotros.

Como ya pasara las otras veces nos vemos en la obligación de recordar qué es para nosotros eso de mundos raros: juegos que se nos han quedado clavados en la memoria por su mundo único, su idiosincrasia o porque así nosotros lo recordamos con el paso del tiempo (hay juegos que jugamos con 11 o 13 años, por lo que la percepción de qué es raro y qué no cambia con el tiempo y la experiencia). Así que puede haber juegos con personajes que no hablen o que son extraños, o mundos especialitos, o juegos también personales en su mecánica, arte, etc. La lista está montada con nuestro criterio, que nadie se lleve a engaño. Habrá juegos en los que todo el mundo estará de acuerdo en que su mundo es particular y otros en los que no habrá consenso porque fue nuestra percepción en su época, insistimos, lo que nos lleva a incluirlos.

Ya sí, la lista:

Blade: The Edge of Darkness (PC)

Realizado por la compañía española Rebel Act Studios (hoy re-convertida por sus ex en MercurySteam, creadores del fantástico remade de Castlevania), no los compramos, tras varios y espectaculares avances en Micromanía, en el mismo lanzamiento junto con su guía en 2001. Lo recordamos de jugar siempre o bien en invierno, en Navidades (las primeras veces) y, ante todo, en verano, al final del mismo. Digan lo que digan, el iniciador del combate tipo Souls (duro, exigente, uno a uno casi en cada enemigo, sorpresas difíciles a cada giro, escudo, dos manos, ambiente de terror, guión intuido más que mostrado), lo trajo este juego, que llevaba más allá el magnífico control de The Legend of Zelda: Ocarina of Time pero con combos para los que se necesitaba subir de nivel. Exigente, sí, pero placentero, con animaciones y gráficos de lujo, con un sistema de partículas y física que causó sensación, así como su iluminación, y un doblaje español también inolvidable (el mismo actor de Shadowman). Posibilidad de escoger, además, entre cuatro guerreros cada uno con sus movimientos e inicios distintos (como después en Dragon Age: Origins) y, secretos para seguir avanzando más allá del final… Un magnífico juego imposible de salir en otra plataforma que no fuera PC. Fue publicado en el extranjero con el nombre ligeramente modificado y con éxito discreto.

Space Quest V: Roger Wilco, the Next Mutation (PC)

En la época en la que los juegos se conseguían y se prestaban en disquetes entre amigos, con aquel comando MS-DOS ARJ que fallaba más que una escopeta de caña, era común descubrir joyas, joyas de aventuras gráficas concretamente, la mayoría realizadas por aquellas maravillosas compañías que fueron pasando a mejor vida (y que el hermano mayor universitario de tu amigo había jugado. Nos viene a la mente ahora mismo Goblins o Simon, the Sorcerer). Es el caso de la compañía SIERRA, genial donde las haya. Y dentro de esas aventuras gráficas extrañas, de esas aventuras con password anti piratería de signos (sí, como oís, había que usar combinaciones de dibujos para poder entrar) destaca la saga Space Quest, en concreto la genial y nunca superada Space Quest V: Roger Wilco, the Next Mutation, una auténtica odisea espacial al estilo Star Trek protagonizada por un protagonista imbécil que dirige una nave de limpieza espacial pero que se ve metido en toda una epopeya épica. Una space opera de humor a raudales, desafiante como pocas, en la que se podía morir y volver a morir (ríete tú de Dark Souls). Si nunca la has jugado, no te lo pienses: el momento examen de ingreso mítico (que era en realidad el sistema anticopia que acabamos de comentar), el bar intergaláctico, el bicho de alien de mascota, la transformación en mosca, la tripulación formada por auténticos mierdas, la batalla final, el propio Roger Wilco… Uno de los mejores juegos, en general, de todos los tiempos.

Alex Kidd in Miracle World (Master System II)

¿Hay algo más mítico que el inicio de Alex Kidd in Miracle World, con esa tonadilla que solo la época de las 8-16 bits podía dar, mientras descendías en scroll vertical? Era, antes de Sonic, prácticamente la mascota SEGA, y su recreativa causaba furor. Nos vino recién adquirida la Master, como juego en la memoria, junto con el cartucho (sin carátula) de Sonic The Hedgeogh, allá por el lejano inicio de 1992. Siempre que había una partidita a la Master se iniciaba con Alex Kidd: ¿conseguiríamos esta vez pasar nuestro límite y llegar más allá, con los enfrentamientos de los monstruos Piedra, Papel y Tijera? ¿Perderíamos muchas vidas con el helicóptero, bajo el agua, o con la moto y el bosque? Los recuerdos se agolpan en nuestra memoria, todos buenos, en esas tardes de sábados y domingos (y no nombramos el Shinobi World…). Que ya lo dijo el poeta hispanorromano Marcial: poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces.

Fable: The Lost Chapters (PC)

Antes de que el grandioso creador Peter Molineaux se perdiera en paridas varias y en ser más un gurú que un creador de videojuegos, pudimos disfrutar de un juego del que no te podías desenganchar: Black & White (que podía haber estado también en esta lista perfectamente). Y eso tiene mérito porque era el siguiente juego tras The Populous. Casi nada. Pues bien, no contento con eso se sacó de la manga el que después se convertiría casi en mascota de Microsoft en dura pugna con Halo y que fue un soplo de aire fresco, Fable, o fábula en español, nombre que le va que ni pintado, un juego que compramos un fin de año sin tener, no creáis, demasiada idea, pero que, como era nuestra época “pecera”, no pudimos resistirnos a probar. De ahí a recomendárselo a un amigo, que se lo auto regaló en las rebajas de enero, y convertirlo también a la fe de Fable (juntos compraríamos las ediciones coleccionistas de la segunda y tercer aparte, ya como fans absolutos), fue un todo. Un juego de una duración encomiable, desafiante, rol puro. Su libertad, sus decisiones morales (podías ser bueno o malo), el que tu aspecto cambiara con las heridas o con las decisiones que hemos nombrado, el poder personalizar tu ropa, peinado, tatuajes… Infinito (esta versión venía con la expansión, siendo más completo que el original de Xbox). Y seguimos: el humor, la música, los secretos… Fantástico es poco. La segunda y tercera parte, muy buenas, especialmente la segunda, palidecen ante esta primera parte, un auténtico exponente de obra de arte interactiva, un juego de los de toda la vida, una experiencia, un mundo… “raro” en toda la extensión de la palabra. El coliseo, el bosque, el absurdo, la infancia (y sus gallinas, lo que lo habéis jugado lo entenderéis) son insuperables. Un gratísimo recuerdo para los que aquí escribimos que nos tuvo enganchados a la pantalla. Una auténtica fábula de uno, sin duda, de los mejores videojuegos de todos los tiempos.

Heart of Darkness (PC)

Si hay un juego cuya definición encaje y tenga sentido en esta lista, como “mundo raro”, es este misterioso juego que descubrimos en las no menos maravillosas revistas peceras con demo de la época (ya hablaremos otro día largo y tendido sobre las mismas). Siguiendo la estela, en cierto modo, del genial Flashback, y adelantándose (¿o es al revés?) a la gran saga Abe (es decir, no poder morir en el sentido estricto, sino ensayo, error y habilidad), consiguió enamorar: sus gráficos casi a lo Pixar, su personaje protagonista, situación fantástica, escenas de juego que empalmaba con video de transición… Vellos de punta al recordarlo.

Blood Bros. (Recreativa)

Un pequeño bar en la esquina. 12-13 años. Verano. 6-7 de la tarde. Un sábado. Nuestro padre tomándose una cervecita, dándonos 50 pesetas para jugar a este juego a dobles desconocido. No parar de jugar y no caer en varias fases a pesar de su dificultad creciente (si uno de los dos jugadores caía ante un jefe había que reempezarlo). Arroz inflado sabor jamón. Fanta de naranja. Gráficos maravillosos. Experiencia maravillosa: mundo raro. Pues sí, así fue. Su planteamiento, el típico juego con una mirilla telescópica con el que tenías que ir disparando a todo lo que salía (al estilo Duck Hunt o Rambo) era muy típico, pero el ambiente, el género y esos gráficos que solo podían soportar las placas recreativas eran lo más. Creado por TAD, los mismos del famoso Cabal, este es su sucesor espiritual, si bien nosotros del primero, cosas de la época, no teníamos ni idea. Novedoso (fue creado en 1990), una versión de SNES iba en camino, pero se canceló. ¿Cooperativo, pero cooperativo de los buenos? Era para nosotros. El vicio que teníamos era total. Siempre nos daba por dibujar cosas de las recreativas que jugábamos (Captain Commando, World of Heroes, Street Fighter), así que, con este juego, tampoco lo olvidamos, y eso que desde entonces ya han pasado 25 años desde que lo jugamos por última vez (quizá por ello en este blog os hemos hablado de juegos recientes que nos recuerdan su mecánica). Un recuerdo maravilloso de la niñez, nada más (y nada menos).

Blade Runner (PC)

Cuando se piensa en la mejor aventura gráfica de todos los tiempos, sin duda Blade Runner forma parte de la terna para el título. Quince-dieciséis largos años hubo que esperar para tener un juego del film de culto dirigido por Ridley Scott a su altura. Una verdadera segunda parte, con una gráficos sencillamente espectaculares, llenos de color, de escenarios, capturas faciales, videos apabullantes que superaban al Final Fantasy de la época, música genial, ambientación, efectos atmosféricos, doblado, con giros de guión, de opciones múltiples… ¿Que re jugar a Detroit: Become Human o a Life is Strange es diferente cada vez? Entonces es que no jugaste a esta obra maestra compuesta de 4 DVD, de diferentes finales (homenaje a los montajes post cinematográficos y a las diversas interpretaciones de la película), un gran manual y una caja espectacular de cartón. Westwood se lució y nosotros, que lo jugamos una y otra vez (algo que no solemos hacer mucho), quedamos encantados. Inmersivo y atrayente.

Vampire the Masquerade: Redemption (PC)

¿Algo puede dar miedo y atraer a partes iguales? Era nuestra época “pecera”, así que este juego, en su lanzamiento (1999-2000) tenía que ser nuestro, y así cayó en su salida. Lo podíamos jugar a tope, por lo que los gráficos eran punteros. Recordamos su maravillosa caja, esas cajas gordas de PC con ilustraciones, varios discos y un manual… ¡qué manual! Era un manual de + de 80 páginas equiparable al del gran Baldur´s Gate, contenía ilustraciones, con explicación de los clanes vampíricos y un resumen de su mundo e historia, pues os recordamos que este videojuego está basado en el juego de rol de mesa de principios de los 90 del mismo nombre (que nosotros no hemos jugado y que desconocíamos cuando lo compramos). Con una continuación posterior (Vampire The Masquerade: Bloodlines) que no tuvo el mismo éxito, el juego se convirtió (y es todavía hoy) un juego de culto. Adulto, largo, desafiante, action-RPG con algunas mecánicas que después los chicos de Bioware usarían en parte, es casi perfecto en todo. Para nosotros tiene algunos momentos del principio del juego, en aquella fase nevada de la primera parte, equiparable a la llegada a la posada en Baldur´s Gate. La fase ya dicha de la nieve, el jugar por la mañana esquivando los rayos de sol para no morir, el empezar en la Edad Media y llegar al futuro, los clanes, las decisiones morales, el inicio en la cueva en la que “morimos”, el ir volviéndote bestia o no… Espectacular, mítico y un gratísimo recuerdo, de esos juegos que fraguan la trayectoria de videojugador de cualquiera. Deseando probar el reciente Vampyr, a ver si podemos recuperar sensaciones. Un juego de los que ya no se hacen, con un material muy agradecido para el que se gastaba el dinero (no como ahora, que ni manual hay).

California Games (Master System II)

¡Ah, la infancia y las vacaciones de verano! Ya os hicimos hace tiempo un reportaje sobre qué significaba eso para el videojugador infantil de aquella época, en aquella ocasión centrado en el boxeo. Una vez más, nuestros mejores recuerdos asociados a la máquina de SEGA (SEGA, siempre en mayúsculas, no solo porque se escribe así, y porque no las tenemos más grandes). Al final del curso, y prestado o alquilado, como en su momento pudimos probar otras joyas de la Master como Moonwalker, Terminator 2, Basketball Nightmare, Tom and Jerry, Shinobi, Mortal Kombat, Donald Duck… Un juego que no se paraba de descubrir sus múltiples mini juegos (ese surf, ese toque de pelota, etc., intrigantes y maravillosos). Una joya de esas que se descubrían cuando no había ni internet ni tantas revistas (a veces por aquellos estupendos fanzines en blanco y negro de derechos de autor más que discutibles ya sea sobre videojuegos o Dragon Ball, casi amateur). Su segunda parte, tras el éxito, es también legendaria, aunque nunca como esta pieza descubierta por azar y popularizada por el boca a boca, la mejor de las publicidades, la soñada por cualquier publicista. Un juego que demostraba que se disponía de un catálogo amplio y para todos los gustos.

Legacy of Kain: Soul Reaver 2 (PC)

En un invierno lejano de finales-principios de siglo (¡joder, cómo suena eso!), y nuestro PC que era ya capaz de mover este juego. Un sábado por la tarde probando este juego nos fue suficiente para reentrar en la “religión” de Legacy of Kain (ya habíamos entrado en este mundillo con el no menos genial Blood Omen 2. Por cierto, que nunca jugamos a la primera parte de uno ni de otro). La cámara fija (todavía nos acordamos de la salida del castillo, donde se ve el agua y el bosque al fondo), sus gráficos, modo de acción e historia convencieron. Era la segunda parte de la famosa entrega que tanto éxito tuvo también en PSX, el spin-off del original. Teníamos incluso la guía de ese juego. Gráficos coloristas, buena historia, y jugabilidad a la altura para un juego que, aunque no jugamos su primera entrega, nos convenció. Tras la compra de EIDOS, la creadora de este juego y del mítico Tomb Raider, y desde Playstation 2, no hemos olido ningún juego de esta franquicia fantástica-vampírica (Colega, ¿dónde está mi saga?). ¿A qué cojones esperas, Square-Enix? Se rumorea un reinicio. Lo que sea pero que salga (bueno, mentimos, salió un cutre juego multijugador hace poco basado en su mundillo o algo así pero, lógicamente, esto no cuenta).

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