Cine con enredo de indentidades sexuales (III)

Hace un año os hicimos el segundo especial de películas que catalogamos en su primer post de “Cine con enredo de identidades sexuales”. Eran películas que, de manera humorística o desenfadada, ponían el ojo sobre la homosexualidad, bisexualidad, travestismo… Pues bien, ha llegado la hora de la tercera entrega que, es ya un hecho, forma parte de una serie de entradas sobre cine de la misma temática.

Recordemos lo que en todos estos post siempre recordamos, aunque ello conlleve repetirse más que el ajo: el criterio para escoger las películas no es por el mero hecho de estar basadas en el tema de las opciones sexuales solamente. Que la película tenga un mínimo de calidad e interés cinéfilo también es de obligado cumplimiento. Por otro lado, y aunque aquí hemos hablado de películas más dramáticas, el título de “enredo” viene a significar que buscamos precisamente eso, el “enredo”, el lío, la situación humorística (aunque eso no quita que algunas de estas películas pueden tener cierto regusto amargo). Sobra decir además (aunque en este mundo estúpido en el que estamos nunca está de más explicarse), que no hay en nosotros ningún interés de burla o de menoscabo. Ni mucho menos. De hecho, la mayoría de estos guionistas o directores apoyan las reivindicaciones de estos colectivos, y al igual que nosotros, están a favor de sus derechos. El humor, en muchas ocasiones, puede ser un arma poderosa para el avance. Dicha esta aclaración, continuamos.

Ella es el chico (Andy Flickman, 2006)

Abrimos con una típica película de enredo, donde al final los protagonistas no terminan por cambiar de tendencia sexual, pero en donde la confusión está garantizada. La película trata sobre Viola, una chica que se ha enamorado de su compañero de piso, que a su vez ama a otra chica, chica a la que, rizando el rizo, gusta del hermano de este último. Para poder ligar con él y estar en el colegio de chicos se vestirá como uno.

Como veis, un argumento a priori de enredo muy clásico, pues está basado, precisamente, en una obra de Shakespeare de sobras conocida (Noche de reyes), cambiando barcos naufragados, reyes y príncipes por chicos de instituto.

La protagonista, Viola, está interpretada por Amanda Bynes, rostro especialista en este tipo de comedias (Un sueño para ella, Una novata en un cuento de hadas o la destacable Rumores y mentiras). El protagonista masculino, por su parte, es Channing Tatum, conocido por mil y una película recientes, aunque destacaremos, por ser comedia de este estilo, la saga de Infiltrados en la universidad.

En definitiva, una comedia ligera, divertida, que da lugar a buenos momentos (sobre todo cuando ella, al contrario de lo que pudiera parecer, se convierte en el “chico” más popular y ligón del instituto), dirigida por Andy Fickman, especialista en esto (Un papá en apuros) y escrito por otra especialista, la guionista Karen McCullarh, responsable de las películas de Una rubia muy legal.

Una película para pasar un buen rato en el que, al contrario que otras películas que os hemos recomendado sobre enredos sexuales, no termina con el/la protagonista dudando de su sexualidad.

But I´m a Cheerleader (Jamie Babbit, 1999)

Y de una película en las que la confusión sexual era un hecho (aunque la protagonista no era homosexual), pasamos a la primera en la que su protagonista pasa de la confusión a confirmar sus tendencias.

El argumento es una declaración de intenciones: una joven cheerleader se siente más atraída por sus compañeras que por su novio baboso. Ella es hija de cristianos fundamentalistas, así que no sabe el porqué tiene esas tendencias, y sus padres y amigos la internan en un centro para “curar” su homosexualidad. Con esta excusa, guión de la propia directora y de Brian Peterson (conocido por ser escritor y productor de Smashville, La cúpula Genius y tantas otras series y que aquí prácticamente debutó), pretenden mostrarnos la estupidez de estos centros autoproclamados de curación.

El argumento gira en torno a situaciones humorísticas ocurridas en el interior de esa escuela, y el reparto es donde ahí se luce más en situaciones imposibles: aprender a cambiar pañales ellas, arreglar el coche ellos, ellas vestidas de rosa, ellos de azul… Son situaciones que intentan mostrarnos los estúpidos estereotipos en los que se basan lo homófobos, intentando que un comportamiento externo indique el interno, por así decirlo. Y, ojo, que en la película no se ofende a ninguna religión ni nada, ni pretende darnos moralina ninguna, simplemente se expone lo ridículo del hecho de manera incluso aséptica (aunque no neutral, naturalmente). Es cierto que tantos ellos, los chicos que buscan “curarse” de ser gay, como ellas, las chicas que buscan “curarse” de ser lesbianas, tienden también un poco al estereotipo, pero en este caso está justificado, sobre todo cuando la película avance. Y, también, porque muestra lo inútil de esta terapia idiota, pues está claro que ninguno ni va a cambiar ni piensa en serio en hacerlo.

El reparto, que raya a muy aceptable nivel, lo encabeza Natasha Lyonne (conocida mayoritariamente por su papel en la serie Orange is the New Black, pero queremos destacar la película Heterosexuals, por lo surrealista, pues lo mismo te hace de uno que de otros, lo que demuestra lo divertida que es la profesión de actuar, una de las grandes profesiones del engaño).  Le acompaña como su pareja Clea DuVall, rostro que algunos conseguiréis ubicar por ser una de las protagonistas de Argo, aquella fantástica película del infravalorado Ben Affleck. Pero además ella ha hecho sus pinitos como directora y escritora. Nos gustaría nombraros The Intervention, no porque sea especialmente interesante, que lo es, sino porque trata sobre unas parejas que pasan juntas un fin de semana. Una de las parejas es de lesbianas y está formada por ella, Clea DuVall, y la propia Natasha Lyonne. Por lo tanto, de forma curiosa, vuelven a repetir como pareja lésbica. Curioso.

Cathy Moriarty, como la profesora del antro, es sin duda el nombre más destacado (la inolvidable Vickie La Motta, de Toro salvaje de Martin Scorsese, por la que estuvo  muy bien considerada y nominada, así como su participación en Cuentos de la cripta, Copland, Casper, Los reyes del mambo tocan canciones de amor… Y muchas más. Por cierto, que a Antonio Banderas, que sale en la última que hemos nombrado, debió gustarle, pues contó con ella para un papel en Locos en Alabama, dirigida por el actor español). Otro actor a destacar en RuPaul, conocido draq queen de la televisión americana, que realiza realitys y otras participaciones, y que es el instructor del grupo que también se ve obligado a reprimirse. Hay muchas caras conocidas como Melanie Linskey (Ventajas de ser un marginado, Bar Coyote, Agárrame esos fantasmas), Wesley Mann, el típico “ese tipo me suena”, etc., etc.

En definitiva, una película sencilla, de corta duración, no de carcajada pero sí muy graciosa, con un reparto muy profesional y eficaz y un resultado satisfactorio.

Mi mejor amigo gay (Chris Nelson, 2014)

Bajo esta estúpida traducción al español (el original se titula Date and Switch), se encuentra una comedia que podríamos tachar de inteligente en cuanto se opone a lo que parece a primera vista podría ser, una comedia descerebrada. Pues no, no es así. El guión, del reconocido y premiado Alan Young (también productor), de series como Parks and Recreation o Masters of None, nos plantea el siguiente hecho: dos amigos quieren, antes de la graduación, perder la virginidad. Hasta aquí, nada anormal de cualquier comedia. El hecho está en que uno de los dos confiesa al otro que es homosexual, algo que todavía no se había atrevido a decir por su familia. A partir de aquí, las peripecias se suceden, incluyendo la ex novia de uno de ellos que entra en un triángulo amoroso imposible.

Su director es Chris Nelson, que aparte de la película Ass Backwards, no había dirigido nada, y está protagonizada por Nicholas Braun como el amigo heterosexual (actor que ahora está triunfando con la serie Succession), Hunter Cope como el amigo gay (actor y director principalmente de series y cortos) y Dakota Johnson como Em, como la amiga de ambos (la famosa hija de Melanie Griffith y Dan Johnson, conocida por la saga Cincuenta sombras de Grey y que ahora va a estrenar el remade de Suspiria, entre otras). Hay más actores en el reparto, entre ellos Gary Cole (The Good Wife, The Good Fight), pero estos son los principales.

Una película que nos muestra a un gay que se sale de los estereotipos (su amigo no sospechaba, había salido con mujeres, le gusta la lucha libre), que busca no la relación frívola de una noche, sino encontrar a una persona interesante con la que estar y salir. Y nos muestra cómo su amigo termina primero por parecerle chocante y después por parecerle normal, demostrando, como en la propia película se nos deja claro, que lo importante es la persona y no lo que hagamos en la intimidad con lo de “ahí abajo”.

You, Me and Him (Daisy Aitkens, 2017)

La película más moderna que os comentamos. Aunque la directora es australiana (apenas es una novata en esto de dirigir, es más bien actriz), el tema, el sentido del humor e incluso el ambiente, por así decirlo, es puramente británico.

La historia va sobre dos lesbianas que viven juntas. Una, mayor, que trabaja en una empresa y quiere ser madre. La otra, una loca artista que bebe y fuma hierba, pareja de la otra, que no quiere compromisos. Apretando mucho, la mayor consigue convencerla para quedarse embarazada… pero el problema es que la artista queda embarazada también, y encima del pesado de su vecino, un divorciado con ínfulas de moderno. Un error fruto de una noche loca de alcohol.

El reparto se apoya casi exclusivamente en este anormal trío que deberá aprender a convivir: Oliva, la mayor, interpretada por la actriz Lucy Punch (Into the Woods), que ve peligrar su relación con Alex, la artista, interpretada por Faye Marsy (Juego de tronos), que se lleva demasiado bien con John, el vecino pesado, interpretado David Tennant (actor escocés de gran prestigio, colaborador de cortos de la directora, y conocido internacionalmente por sus papeles en Doctor Who, Broadchurch, o en Jessica Jones. Ellas, por su parte, han trabajado en multitud de series más que en películas).

La película está lejos de ser una comedia loca, pero la personalidad extravagante del vecino (medio hipster, medio chulo), la situación de estar dos lesbianas a la vez embarazadas con los problemas que eso conlleva, los padres de ambas, etcétera, dan lugar a multitud de situaciones divertidas. Con ciertos momentos muy dramáticos en los acontecimientos, no os confundáis, la película es una clara muestra de que sí, de que Alex, una de las protagonistas, tuvo un error por estar borracha, de que termina por apreciar a su vecino y padre de su futuro hijo, sí, pero que la decisión de ser lesbiana va más allá de lo meramente cosmético, no confundiendo pues una tendencia sexual legítima con una mera amistad o ternura, cosa que termina por creer tanto él como su novia de más edad.

 

Y esto es todo. Esperamos que os hayan gustado, que abramos la mente todos y, ante todo, lo que importa en un largometraje es el largometraje en sí y si bien ninguna es un clásico, sí son películas como para darles una oportunidad y visualizarlas.

 

 

1 Response to “Cine con enredo de indentidades sexuales (III)”



  1. 1 Cine con enredo de indentidades sexuales (IV) | Frikadasmil Blog Trackback en agosto 15, 2019 de 10:04 am

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