Dando (de nuevo) palos a los del bigotito

Si Wolfenstein: The New Order fue una de esas “golfadas” maravillosas y macarras que de vez en cuando aparecen cuando nadie da un duro por nada, esta segunda entrega, The New Colossus, profundiza en aquellas virtudes. Es verdad que el efecto original o sorpresa disminuye, pero la acción desenfrenada y las risas siguen estando aseguradas.

Efectivamente, la anterior entrega (y su posterior ampliación The Old Blood con IA un tanto peculiar) fueron gratas sorpresas enmarcadas dentro de la estrategia “resucitación” de Bethesda y que hemos podido disfrutar con la continuación sonada en su momento de la franquicia Fallout o el reinicio de Doom.  Adolecía de gráficos un tanto cutres aunque resultones y una IA regulera cuanto menos. Es verdad que tenía a cambio un gran gameplay, con toques clásicos (recoger medicinas, balas, etc.) y todo sin olvidar la narrativa (esa especie de nexo genial). Pues bien, continuamos con esta línea.

Primero, la historia: continuación directa, directísima, todo empieza con el prota, “Terror Billy”, despertando tras el enfrentamiento final y siendo rescatado. A partir de aquí estará en gran decrepitud física, y solo podrá moverse gracias al famoso traje especial de la primera parte. Más adelante, no obstante, ocurrirán otra serie de cosas que, además de al protagonista, cambiarán el gameplay, pero no queremos reventaros nada más. Simplemente que la historia gira ahora en torno a Estados Unidos, que fue conquistado por los nazis, y debemos ayudar a la resistencia a despertar y rebelarse contra sus invasores. El juego se enmarca, ahí es nada, en una distopía que tiene lugar en… ¡los años 60!

El nexo de esta parte, el lugar por el que nos desplazaremos, hablaremos e interactuaremos con los otros personajes, etcétera, y que fue muy bien recibido y daba variedad a su primera parte, es ahora un submarino enorme, tan grande que tiene incluso fases de tiroteo dentro, así como cafés (en el que se puede jugar al Wolfenstein clásico), zona de entrenamiento y una especie de ordenador desde el que consultar la historia, repetir niveles/secundarias o jugar a las expansiones.

Y, a partir de ahí, haremos la misiones principales, con bastantes videos explicativos que dan empaque a una historia no meramente de relleno, con grandes momentos (eso de ver América llena de banderas nazis, mientras coches y vestidos de los años 60 se mezclan con trajes nazis y tipos del KKK paseándose como Pedro por su casa no tiene precio). Eso sí, tiene todo un aire de “esto me suena” que tira para atrás, con básicamente avanzar, intentar infiltrarse para que los líderes nazis no llamen a refuerzos, limpiar la fase, vencer a algún tipo de reto final a modo de jefe y avanzar sin puzles ni laberintos ni nada de nada. Si queréis saber más, consultad nuestra entrada sobre su primera parte. No os confundáis: es lo que esperábamos y pedíamos, nada más. Y el éxito de la fórmula sigue funcionando, no hay duda, sobre todo por el alter ego del protagonista, la zumbada líder nazi que sigue erre que erre detrás de nosotros para darnos muerte. De verdad, una auténtica lunática que lo borda. La única novedad reseñable, si acaso, es que ahora, como en Skyrim, tenemos un árbol de habilidades que no necesitamos subir, es decir, que si usamos mucho la infiltración, mejoramos en infiltración, si vamos a saco, mejoramos en defensa, si usamos escopetas, en escopetas, etcétera. Y “perks” para poder mejorar las armas con más capacidad y el uso de la máquina enigma (especie de mini juego de puzle que nos desbloquea misiones secundarias, otra novedad, básicamente visitar los mismos sitios para matar comandantes).

Audiovisualmente ha mejorado. Ahora todo sí luce nueva generación, no de lo más puntero (pues lo que ha salido y viene es de aúpa) pero muy resultón, muy rápido de fps y cumplidor en este aspecto. En el apartado musical, a veces música cañera tipo “chumba-chumba” que le vendrá muy bien y todo lo que queráis a la acción, pero que es un poco dolor de cabeza, con poca explotación de los títulos musicales clásicos de ese momento histórico de los sesenta. En cuanto al doblaje, viene en español con posibilidad de subtítulos, pero nosotros hemos preferido la versión original en inglés, donde además el nivel de doblaje en este juego es superior, y además se puede disfrutar de acentos y otros detallitos (eso sí, hay que poner la consola en inglés para que el juego te reconozca el idioma, y los subtítulos están también en inglés. ¿Por qué no se puede escoger en el menú? En fin… GILIPOLLECES de nuestro tiempo).

Y nada más ni nada menos. Es largo, con diferentes niveles de dificultad, un descojone, con expansiones, búsqueda de objetos y secundarias de caza (no obligadas), etc. Sigue siendo un juegazo de acción, y pasaremos el rato jodidamente bien (hemos puesto el jodido por el nivel de tacos y expresiones así en el juego: homenaje). Sí, recomendado, y sobre todo al buen precio que ya lo podéis conseguir. ¡Larga vida a una saga legendaria!

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EJEMPLO DE GAMEPLAY

 

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