Batman Saga Parte I

Una vez más volvemos a la carga con otra saga, esta vez divididas en dos: las llamadas “saga de Burton/Schumacher” y la llamada “trilogía de El caballero oscuro” de Nolan. Las hay obras maestras, pasables y simplemente malas, pero siempre es bueno visitar a uno de los personajes más icónicos del mundo del cómic, reconocible incluso para el profano en estos temas: Batman, el hombre del eterno gesto torcido.

Vamos a repasar las siete películas de la saga más un extra del que ya os hablaremos. Pero antes de empezar, recordaros que en este blog siempre vemos las películas en versión original subtitulada y en la mejor calidad posible, en este caso Blu-ray, así que si hay alguna palabra o término diferente al que recordáis, puede ser debido a esto.

Batman (Tim Burton, 1989)

La aparición de este Batman de Tim Burton aparece en un momento álgido del Cine de palomitas. Podría decirse, en símil tópico, que nos hallamos en la etapa manierista del Cine de palomitas al tratarse del ya cercano a los 90. Tiene, por tanto, los requisitos que la sustentan sin ningún rubor o sin esconderlo: reparto con caras conocidas, uso de la música como elemento importante, merchandising, objetivo claramente comercial sin descuidar el producto, cuidada producción y fotografía… y diversión sin complejos. Tim Burton tuvo una época en la que se postulaba como un nuevo director de la diversión, heredero de los Spielberg o Zemeckis, con ese grupito en poco tiempo de Vincent, Bitelchús, Batman, Eduardo Manostijeras y Batman Vuelve, éxitos de crítica y público, sin olvidar su participación altísima en Pesadilla antes de Navidad, aunque no la dirige, o sus trabajos como animador en El Señor de los Anillos, Tod y Toby, Tron, Taron y el caldero mágico… Al final, el amigo Tim Burton no se ha convertido en el mito al que apuntaba, en ningún modo en un cualquiera, pues ha seguido haciendo películas, algunas aceptables, otras regulares, algunas taquillazos espectaculares y otros fracasos morrocotudos, pero siempre con su estilo y con su manera de ver el cine y su calidad de director intacta, las cosas como son. Ya hemos dicho que en este blog no somos muy de Guillermo del Toro, por ejemplo. Pero existen directores que, aunque por algún motivo, no acaben de cuajarnos, respetamos, y en ese grupo están Del Toro o Tim Burton, por ejemplo, con el que tenemos una relación un poco de amor odio.

Pero vamos al lío, a la película. Película esta de superhéroes, en esta época de cines, cines, no centros comerciales, con sus fotogramas en la puerta, su taquillero y su señor que vendía chucherías dentro. La película cuenta la presentación en sociedad de Batman, cuyo alter ego y que le va a obligar a darlo todo es, como no podía ser de otra manera, el Joker, quien aquí presenta su génesis (no así Batman, donde más o menos queda intuido, sin ver todo ese largo rollo de preparación interior/física del Batman de Nolan).

La película fue uno más de los grandes estrenos de los 80. Sin embargo, tiene una peculiaridad, y que ya hemos dicho: es de superhéroes. Hoy, en el mundo Marvel que nos ha tocado vivir, esto puede parecer una tontería secundaria, pero entonces, el intentar acercarse a la experiencia que fue Superman de Richar Donner, y además de nuevo por DC, era toda una machada. La cosa no era fácil, pero gracias a Tim Burton (y que estaba al tanto del cambio de rumbo que le habían dado algunos autores, especialmente Frank Miller, aunque según dijo nunca lo había leído… pero Warner sí) y al asesoramiento de Bob Kane, creador original del personaje junto con Bill Finger, se pudo hacer. El público estaba acostumbrado al Batman de los 60, así que era importante una estética y un reparto acorde que indicara que no estábamos ante una obra juvenil o infantil, sino algo parecido al Superman de Donner: Michael Keaton, entonces famoso por Bitelchús y en el que confiaba Tim Burton; Jack Nicholson, la verdadera estrella de la película y que no necesita presentación (cuya pasta sacada con este papel seguramente le permitió dirigir y protagonizar Los dos Jakes, continuación de Chinatown); Kim Basinger, el sex-symbol del momento y que venía del pelotazo de Nueve semanas y media y de películas de la época como Mi novia es un extraterrestre; Jack Palance, mito del cine hollywoodiense cuya filmografía aquí no cabe; Robert Wuhl, cuyo rostro singular hoy conocerán los que hayan visto Boardwalk Empire (y no decimos en qué papel, descubridlo vosotros); Pat Hingle, el comisario Gordon, actor de multitud de series y tv-movies para televisión (del El juez de la horca también); Billy Dee Williams, conocido por los frikis por su papel de Lando en El imperio contraataca; y Michael Gough, nacido cuando Malasia era británica, actor también de series británicas, el inconfundible Alfred y mejor mayordomo posible, y con el que Tim Burton contaría para la continuación de la saga y otros papeles menores (Sleepy Hollow  y voces en La novia cadáver o Alicia en el País de las maravillas. Un actor activo casi hasta el final de su vida, 94 años nada más y nada menos). Como veis, un reparto de estrellas que, desde entonces, va a ser marca de la saga.

En cuanto a la música, tenemos a un par de clásicos. Uno, Danny Elfman, y el otro Prince. Danny Elfman, reconocido autor unido casi siempre a Tim Burton, o gusta o no gusta. Llegó a su cénit componiendo y cantando (sí, cantando) en Pesadilla antes de Navidad, y aquí nos ofrece una partitura muy buena, con un tema muy conocido por todos. Si Batman tiene un tema sería este, más allá del de los 60. No es el de Superman, obvia decirlo, pero cumple. En cuanto al típico tema pop, aquí llega Prince. Se rumoreó Michael Jackson, lo que hubiera estado genial, pero el rey del pop tenía la agenda ocupada y el hueco lo cubrió Prince, lo que no es moco de pavo (también Nicholson iba a fallar y al final no lo hizo).

La crítica también la trató bien, sobre todo por la ambientación, el tono y Jack Nicholson, claro. Nicholson fue nominado al Globo de oro por este papel (curiosamente en la categoría de Mejor actor… de comedia o musical) y, en los Oscar, se llevó la estatuilla a mejor Dirección Artística. El giro de la capa de Batman nada más empezar, los claroscuros, la nave marcando el logo con la luna de fondo sobre las nubes, Batman desapareciendo de entre el humo… En ningún momento verás estas cosas en las de ahora, como si fuéramos a echarle en cara que no parece real.

Una película que sigue siendo una de las mejores adaptaciones de un cómic, mítica y divertida. Un Batman oscuro, pero no plasta, alejado de la moda esta de poner a Batman coñazo. Aquí Batman es Batman, no hace falta hacerlo “realista” o lo que cojones signifique eso, y que se ha puesto de moda en los superhéroes (no queremos señalar a nadie).  El mejor traje, el mejor batmóvil y los mejores gadgets de la saga con diferencia. Un éxito de taquilla sólo roto por El caballero oscuro.

El Blu-ray está a 1080p/VC-1 que, lógicamente, se ve mejor que en su versión DVD, pero no es nada del otro mundo. La película es siempre de noche, no es colorida (al estilo Burton), pero no logra disimular algunos defectos. Muchos expertos auguran una nueva versión futura. El sonido, tres cuartos de lo mismo: es Dolby TrueHD 5.1 surround (en inglés, los otros idiomas Dolby Digital 5.1), pero no oculta, como en su vertiente visual, que el sonido es de hace 20 años, aunque suena nítido y razonablemente bien.

Batman vuelve (Tim Burton, 1992)

Hollywood no tiene miedos infantiles ni frustraciones de ningún tipo. Si algo funciona, pues rueda de nuevo y se hace saga. Y aquí paz y después gloria. Por eso, se repetía reparto en los protagonistas y equipo con esta segunda parte. Y, como ocurrió con la segunda de Superman (al menos el montaje del director), para algunos puede ser incluso mejor que la primera. Eso sí, sustitución de estrellas por otras, como ahora veremos.

Primero, el argumento. Wayne se ha quedado solito tras la marcha de Vicky. Es Navidad y en Gotham se preparan para las fiestas. En estas, el dueño de la planta eléctrica, Max Schreck, que prepara un pelotazo, asesina a Selina Kyle por saber demasiado (no morirá y se convertirá en Catwoman) y se alía con el misterioso Pingüino para hacerse con el control de la ciudad. Batman tratará de evitarlo luchando contra varios villanos aliados en su contra. Ya en su momento os la recomendamos como película navideña inusual… aunque se estrenó en junio, misma anécdota que le pasó a La jungla de cristal.

Continuación directa aunque se rumoreaba que Burton no quería algo tan evidente de saga. Un reparto de lujo: repiten Keaton, Michael Gough, Pat Hingle como el comisario y se salen Kim Bassinger y Robert Wuhl del reparto. Pero entran, nada más y nada menos, que el gran Christopher Walken (no es necesario nombrar papeles suyos recordados: no acabaríamos nunca), Danny deVito (que venía de pelotazos como Los gemelos golpean dos veces o La guerra de los Rose) y Michelle Pfeiffer (de grandes títulos, pero queremos nombrar Frankie y Johnny, gran película algo olvidada rodada el año anterior y que en el 94 rodaría otra grande, Lobo). Anne Hathaway es una mujer atractiva. Negar eso sería de idiotas. Pero una cosa es atractiva y otra belleza. La feminidad, la sexualidad y fortaleza que brota de Pfeiffer como Catwoman sin enseñar ni un gramo de piel, no es la Catwoman de Nolan, tristona como toda su trilogía. El descenso de Michelle Pfeiffer por las escaleras en la fiesta es el descenso de Afrodita por el templo que lleva su nombre en Atenas. Y sí, en Catwoman hay que hacer hincapié en el físico, no es machismo, pues en intrínseco al personaje, como hubo quejas por Keaton en su momento. Pero es que además es una actriz muy superior, lo que se nota en cada plano. Si a eso le unimos a Walken y deVito en un estado de gracia, tenemos dos películas que te pueden gustar más o menos, pero cuyas interpretaciones están a un nivel altísimo, sólo igualados por Ledger (ni siquiera el simpar Tom Hardy llega). Como veis, si por algo se van a caracterizar todas las películas de Batman, nuevas y viejas, es en un reparto estelar.

Con guión y screenplay de Daniel Walters (Demolition Man) y coguionizada por Sam Hamm (el de la primera parte también).

En definitiva, una película a un nivel para muchos superior a su primera parte, en nuestra opinión la mejor en diseño de toda la saga (todo transcurriendo en Navidad, con esa Gotham nevada, esos edificios blancos, el pingüino completamente deformado con bombín y paraguas, la Catwoman como bomba sexual… NOTA: Que recuerda al “estilo” de Batman Noel, en este blog comentado). Un auténtico “blockbuster” por el que nadie daba un duro (la gente creía que la Warner y Tim Burton iban a darse un hostiazo), y que creó ya sí definitivamente la imagen de Batman en el imaginario colectivo. Como pasó con la película sobre Superman, el mundo de Batman es así y punto (por mucho que digan los de DC ahora o Nolan).

Nominada a dos Oscar por Mejores efectos especiales y Mejor maquillaje.

El Blu-ray tiene un aspect ratio de 1.77:1 a 1080p VC-1, que luce para sus años decididamente bien, con buen contraste y claridad, estable y libre de “ruido”. Mucho mejor que su primera parte. El sonido, exactamente igual que en la primera parte: Dolby TrueHD 5.1 surround (en inglés, los otros idiomas Dolby Digital 5.1), la cual es la mejor pista posible.

Batman Forever (Joel Schumacher, 1995)

Bueno, bueno, Batman Forever. ¿Es Batman Forever quien se carga la saga? Porque evidentemente funcionó bien en taquilla por el recuerdo anterior, algo que hace que se estampe en la cuarta. ¿Está hasta ahora la saga Batman siguiendo el camino de la saga Superman: una muy buena, otra extraordinaria, una regular y la última mala? Bueno, vamos a hablar sin pasiones y con cuidado: primero, el argumento.

Batman está siendo atacado por Dos caras, el antiguo fiscal Harvey Dent, que, tras sufrir un ataque con ácido y echarle la culpa a Batman, queda desfigurado. Sin embargo, no hace más que fracasar. Mientras, Edward Nygma, un científico que ha inventado un objeto para ofrecer imágenes de televisión a través de ondas cerebrales, tiene un accidente y se da cuenta de que puede absorber el intelecto de cualquier ciudadano. Este científico, que se hace llamar Enigma, se unirá a Dos caras para vencer a Batman, que necesitará la ayuda de un nuevo compañero, Robin.

El reparto, de nuevo, muy de estrellas: Tommy Lee Jones como Dos caras, a pesar de que en el primer Batman era negro (quien ya había rodado El fugitivo, Alerta Máxima, El cliente, Asesinos natos, continuando después con pelotazos como Men in Black y películas más interpretativas; es uno de los hombres de los 90), Nicole Kidman como la Dra Chaser (quien ya había rodado Un horizonte muy lejano, con Tom Cruise, que la hizo famosa, Mi vida, con Michael Keaton… sí, con Batman, y Malicia, en un thriller del director de Melodía de seducción), Jim Carrey como Enigma (que venía de Ace Ventura, La máscara y Dos tontos muy tontos a sus espaldas, y vaya si se nota: es él en todo momento), Val Kilmer como Batman/Bruce Wayne sustituyendo a Keaton, ya hasta el nabo del papel que lo encasillaba (quien rodaría este mismo año la obra maestra Heat, con Amor a quemarropa o Top Gun como carta de presentación. Fue uno de los guaperas de los 90s), Chris O´Donnell como Robin (el genial y joven acompañante de Al Pacino en Melodía de seducción, luego conocido por los seguidores de NCSI o Anatomía de Grey), Drew Barrymore como una de las novias de Dos caras (con papeles olvidables desde ET y que luego despegaría totalmente) y el comisario Gordon (Pat Hingle) y Alfred (Michael Gough) repitiendo papeles.

Si en las anteriores partes las interpretaciones fueron de un gran nivel en normal general, algunas en el sobresaliente directamente, aquí tenemos algunas interpretaciones, cuanto menos, grotescas, cuanto más, sobreactuadas. Tommy Lee Jones, de vez en cuando, entra en modo automático, y esta es una de esas veces (de los últimos tiempos, su infumable paso por Men in Black 3). Nicole Kidman, una mujer fría pero interesante actualmente, es un espantajo infrautilizado. Val Kilmer, muy serio, hace lo que puede, igual que O´Donnell, dos de los que podemos salvar de la quema generalizada. Drew Barrymore está muy secundaria y los secundarios de rigor cumplen. Y, para el final, Jim Carrey: ¿le viene bien la sobreactuación, casi cartoon de su personaje, o es una bufonada su actuación que contribuye al horror? Que cada uno juzgue aunque la intuición lleva al segundo punto.

En cuanto a la música, en esta parte fue realizada por Elliot Goldenthal, compositor de confianza de Warner, que ya había trabajado en Alien 3 y Entrevista con el vampiro antes de esta. Dicen los rumores que Schumacher exigió que se diferenciara de Elfman (aunque en los trailers del cine… sonaba Elfman). Se vendió bien, pero carece de la personalidad de las anteriores.

Una película en definitiva que podemos tachar de polémica: muchos criticaron a Carrey por ser el centro de atención y otros elogian su interpretación; algunos destacan la nueva fotografía tipo pop/serie de televisión (Warner no quería a Burton por el tono oscuro de la segunda parte y problemas con los socios comerciales. La película, de hecho fue nominada al Oscar en este apartado) y otros creen que se aleja demasiado del tono oscuro; unos elogian la labor de Schumacher, más desenfadada y comiquera, con retazos psicológicos de Batman como héroe/perturbado y otros lo critican porque lo ven deslavazado y excesivamente infantil/familiar (se rumorea que Warner impidió que Schumacher rodara una especie de versión que tenía preparada de Batman: Año Uno, exigió una continuación y recortó la versión más oscura del director, de casi tres horas de duración nunca publicada, ni siquiera como se decía saldría en 2005 con el décimo aniversario); unos putean los cambios del traje (que incluye unos ridículos pezones) y otros ven genial los trajes plateados de Batman y de Robin; unos critican a Warner (se dice es una de las películas más editadas de la historia) y otros defienden los cambios y el enorme presupuesto de 100 millones de dólares.

Como veis: división de opiniones, como con los buenos toreros. ¿Y nuestra opinión? Pues es interesante la apuesta por el diseño, por no seguir con lo anterior y romper en cierto modo la estética por parte de un director más superior que lo que demuestra en esta película (Un día de furia, El cliente) y que hace lo que puede dentro de una superproducción muy bien cuidada y que entretenía pero ya ligeramente dispersa del Cine de palomitas (una anécdota: nuestro amigo del colegio, a la salida de una tarde lluviosa de otoño, diciendo “me voy a alquilar ahora el VHS de Batman Forever y a casa a pasar la tarde” y nosotros, con cara tristona y envidiosa porque no teníamos reproductor VHS todavía y encima nos tocaba ir al Conservatorio… Lo que queremos decir es que funcionó muy bien comercialmente, y los chavales, con esa edad, les “molaba”).

Nominada a tres Oscar: Mejor Sonido, Mejores Efectos de sonido y Mejor Fotografía.

El Blu-ray tiene es una vez más 1080p VC-1 con sonido Dolby TrueHD 5.1 surround (en inglés), que luce y suena muy bien, con bastante claridad de imagen, excelente resolución de luces y, sobre todo, un gran sonido.

Batman y Robin (Joel Schumacher, 1997)

Dos años después tenemos la continuación de la saga, esta vez con Batman y Robin enfrentándose a Mr. Freeze, que intenta conseguir por la fuerza diamantes, necesarios para poder recuperar a su esposa (y que, de paso, se va vengando de la humanidad congelándolo todo). Será ayudado por dos nuevos villanos fruto de un experimento fallido: Bane, con súper fuerza, y Hiedra venenosa, capaz de manipular la flora y las mentes. Pero no estarán solos, puesto que contarán con la ayuda de un nuevo miembro de la familia Batman: Batgirl.

El reparto, como siempre, de lujo, con multitud de rostros conocidos de la época (y de hoy en día): Arnold Schwarzenegger como Mr. Freeze, entonces al máximo de su carrera con las recientes Terminator 2: el día del juicio final o Mentiras arriesgadas, cuyo papel en esta película de Batman parece marcar su declive; George Clooney como Bruce Wayne/Batman, el peor de los que han hecho este papel, pues aunque intenta disimular Clooney es siempre Clooney (a tope de fama por Abierto hasta el amanecer, pero cuyo despegue sería, al contrario que Arnold, esta película de Batman); Uma Thurman como Hiedra venenosa, en el papel de malo histriónico que parece que es característico de la saga de Schumacher, actriz entonces en boga por su nominado papel al Oscar por Pulp Fiction y que haría por estos días películas olvidables hasta ser rescatada otra vez por Quentin Tarantino para la saga Kill Bill; Jason Swenson en el papel de Bane, aquí prácticamente un guardaespaldas burro y cómico de Hiedra venenosa, actor que murió este mismo año de estreno de la película; Alicia Silverstone como Batgirl/sobrina de Alfred (en los cómics era la hija del comisario Gordon), actriz de series y películas secundarias y, repitiendo en sus papeles, O´Donnell como Robin, Pat Hingle como Gordon y Gough como Alfred (no contamos las apariciones de famosetes como la modelo Elle McPherson o secundarias como Vivica A. Fox, que todo friki sabe es la negra a la que Uma Thurman manda a criar malvas al principio de la citada saga Kill Bill).

Schumacher, no es ningún secreto, quiso recrear el tono y la estética de la serie de los 60 (con ruiditos incluidos), alejándose más si cabe de las dos películas anteriores y de Burton en particular. Pero también se aleja incluso de la suya. Peleado, dicen las malas lenguas, con Val Kilmer, contó con Clooney, y fue tal el convencimiento del éxito de esta película, que sólo tardó dos años en sacarla y la Warner/Schumacher tenían preparada una quinta parte que, según distintas fuentes, sería llamada Batman Triunfante o Batman Desencadenado, y que todo el mundo coincide iba a tener como villanos al Espantapájaros y a la hija del Joker… Harley Quinn. El batacazo de la crítica (esto a Warner le importa una mierda), de los fans (esto a Warner le importa otra mierda) y de taquilla (esto a la Warner sí que le importa: 125 millones que no recaudaron siquiera el doble), hizo desistir de continuar y plantearse una nueva visión que culminaría casi una década después con la trilogía de Nolan.

Interpretaciones forzadas de nuevo, desaprovechamiento de Uma Thurman, Clooney y en general del grande mundo. Sólo Gough tiene aquí un papel menos secundario y un poco más currado, desmarcándose de la mediocridad general. Infantil, estúpida por momentos (lo que en Batman Forever era excentricidad aquí es vergüenza ajena) y con locuras por doquier, personalidad de Batman disuelta entre tanto secundario incluida. Sólo las armaduras, incluyendo las de final de película (obviemos los pezones en las corazas, por favor) y, una vez más, el excepcional equipo de vestuario y maquillaje se salvan de una quema general. Lo que fue una valentía, independientemente de que nos gustara más o menos, en Batman Forever, un cambio estético y ambiental para hacer su propia película dentro de una película de estudios (y que Burton supo convertir en casi de autor), en esta entrega es un modo automático que echa de espaldas. Parece que el éxito de la tercera entrega fue por las dos de Batman y, visto el percal, nadie se acercó a la cuarta: ¿podría ser esto? ¿El boca a boca? ¿El que Batman no estuviera solo o de nuevo se cambiara de prota? No sabemos, ni idea. Lo que en Superman IV: en busca de la paz es una mala película que perdonamos puesto que todos eran los mismos o casi los mismos que protagonizaban las buenas, aquí es tan diferente, tan lejana, que no hay punto emocional más allá del recuerdo cinéfilo que todo film tiene para los que nos gusta el cine.

En cuanto al Blu-Ray, una vez más se presenta en 1.78: 1 a 1080p VC-1. Tiene una calidad de imagen sólida, clara, detallada y con un excelente contraste. El audio, otra vez lo mismo: Dolby TrueHD 5.1 surround (en inglés, los otros idiomas Dolby Digital 5.1 y algunos en 2.0), la cual es la mejor pista posible (con sonido fuerte, sin susurros ininteligibles y potente).

 

En fin, hasta aquí llegó la primera parte, con la saga producida por Tim Burton, dos a dos con Schumacher. De un inicio maravilloso y una segunda parte cumbre, pasamos al bajón de su tercera entrega, pero todavía visible, al final un tanto esperpéntico, copiando casi paso por paso la saga Superman. Para la segunda entrega, más polémica, la trilogía Nolan más un regalito. ¿Alguien da más?

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