Bourne Saga Parte I

bourneportadaComo casi todos los años desde que tenemos este blog, vamos a hablaros de sagas aprovechando su disponibilidad en alta definición. En este caso la saga de Bourne, de moda porque acaba de salir a la venta su última parte. Una serie de películas del género thriller y de espías que lanzó, si ya no lo era, al estrellato a su protagonista y posterior productor: Matt Damon. Bienvenidos al James Bond del siglo XXI.

Vamos a repasar las cinco películas de la saga más un extra (en dos partes). Recordad, antes de empezar, que en este blog siempre vemos las películas en versión original subtitulada y en la mejor calidad posible, en este caso Blu-ray, así que si hay alguna palabra o término diferente al que recordáis, puede ser debido a esto.

El caso Bourne (Doug Liman, 2002)

casobourneA principios de este siglo, cuando ya parecía que el cine de palomitas estaba prácticamente agotado, se nos presentaron una serie de películas, principalmente Harry Potter, El señor de los anillos o este El caso Bourne, que todavía daban ese cine de calidad y comercialidad que, por desgracia, está prácticamente desaparecido y donde la posmodernidad ha tomado el testigo hacia el absurdo idiota. Podríamos catalogarlo como el cine del “ninonino”. Ya dijimos algo parecido cuando hablamos de la saga Karate Kid. Sin embargo, a diferencia de Chris Colombus (el verdadero y genuino responsable de que Harry Potter se convirtiera en una saga y no se estampara contra la pared) o Peter Jackson, que venían de los 80-90, Doug Liman no tenía bagaje. Doug Liman, que después de El caso Bourne sería conocido por títulos como Sr. y Sra. Smith, y a pesar de haber dirigido un par de títulos intrascendentes aunque bien valorados en los 90, no es por edad de ese período. Pero aun así, y como ya ha demostrado de sobras J. J. Abrams, sin necesidad de copiar (o hacer homenajes tipo Super 8), se puede todavía crear un cine original y con ritmo, sin necesidad de una trascendencia falsa o dramatismo absurdo. Falta en El caso Bourne una música más recordada, pero también tiene su gran tema principal, aunque tarda en llegar, pero el resto es completamente vox populi: la escena del inicio, la entrada en la embajada, el viaje en coche y la huída, los pasajes europeos, el lanzamiento por la escalera al más puro La jungla de cristal sin caer en el ridículo, el duelo del oeste final, etc., etc. Toda la película se recuerda de principio a fin aunque sólo se haya visto una vez, y aunque tímido, posee un aire de aventuras, damisela más fuerte de lo que parece incluida. Que sí, que Greengrass se llevará después todo el mérito (metiendo sus narices con el nerviosismo de cámara y otras posturas un tanto de director ególatra. No es crítica), pero a Doug Liman se debe el inicio, o más bien el enlace con Greengrass, del cine de acción moderno, más thriller que violencia, más negro que aventurero, tecnológico antes que armamentístico.

El guión es obra de Tony Gilroy, quien también se encarga del screenplay, basado en la obra de Robert Ludlum (actualizando el personaje, que aparecería en tres novelas de los ochentas y principio de los noventa). Se conocía por guiones, lo mismo horribles o basados en Stephen King que en películas interesantes como Pactar con el diablo. A partir de aquí, bastante éxito como guionista de toda la saga, dirigiendo la cuarta entrega y, sobre todo, dirigiendo y escribiendo Michael Clayton, con el amiguísimo de Damon George Clooney, que le dio bastantes premios y prestigio (ahora mismo, para nosotros, es conocido sobre todo por ser uno de los productores de House of Cards, todo muy de su rollo).

El reparto está encabezado, como ya hemos dicho, por Matt Damon. Damon es, junto con Brad Pitt, Clooney, Penn, Di Caprio y tantos otros, una persona que tiene buen sentido comercial y artístico, una carrera plagada de entretenimiento, calidad y saber hacer. No es fácil, pero las cabezas amuebladas también existen. Así, podemos ver en su filmografía títulos como la saga Ocean´s, El indomable Will Hunting, la saga Bourne, El talento de Mr. Ripley, su participación en películas de Eastwood… Damon lo mismo le da que le da lo mismo, pero siempre bajo el criterio de calidad y producto bien hecho. Incluso su participación en frikadas de Kevin Smith se justifica. Y, ojo, también ha escrito (sí, escrito) películas con Ben Affleck o su hermano (sí, Ben Affleck, su gran amigo) largos como la susodicha El indomable Will Hunting (por el que se llevaron el Oscar) u otra de Gus Van Sant. Pero vamos, no es esto un especial sobre este actor, pero para que os hagáis una idea de su versatilidad e inteligencia en el medio.

Está muy bien, y su eterna ensoñación o “abobaera” (que Ocean´s explotó con acierto), aquí funciona con este personaje despistado y en eterno jet lag. Su compañera en el reparto es Franka Potente, actriz alemana que clava su papel de acompañante de Bourne. Trabajó y trabaja sobre todo en Europa, conocida por salir en Corre, Lola, corre, pero de vez en cuando se pasa por EEUU, y la podemos ver en trabajos destacables como Che: Guerrilla (casualidad, de otro de los amiguísimos, el director Steven Soderberg) o The Conjuring 2. Pero también es rostro televisivo, con apariciones en telefilms o en series como House, The Shield o en surrealista papel en American Horror Story como Anna Frank, siempre como secundaria como veis o, como se dice ahora, actriz de reparto.

Del resto de reparto destacan una serie de secundarios (e incluso protagonistas) de otros filmes tales como Chris Cooper (con su cara siempre de mala  leche, que se dio a conocer entre el gran público como el vecino de Kevin Spacey en American Beauty y cuya voz se asemeja a la del gran John Wayne), Brian Cox (el eterno rostro de multitud de series y películas), Julia Stiles (con su rostro aniñado que siempre ha hecho de tía “malota” y que salía en algunos capítulos de Dexter) y, sobre todo, Clive Owen, con su cara de mala pipa y de mil y una películas de acción (y que sigue y sigue, pues a lo largo de este año estrena varias), pero que también ha hecho películas dramáticas de buen nivel como Words and Pictures.

En cuanto a la música, ya hemos dicho que no es nada del otro mundo, pero destaca el tema principal, bastante fácil de identificar y famoso, compuesto (como el resto de la BSO) por John Powell, compositor de toda la saga Bourne y que es conocido en este mundillo principalmente por sus composiciones para películas de animación como las sagas de La edad del hielo, Río o Cómo entrenar a tu dragón.

Técnicamente el Blu-Ray se presenta sólido, con buenos colores y buenos tonos oscuros y de piel. No hemos visto defectos en la imagen, aunque algunos expertos ven en los blancos ciertos tonos menos brillantes de lo que debieran ser (nosotros no hemos notado nada, la verdad). El sonido es sin duda muy bueno, un DTS-HD Máster Audio 5.1, con sonidos de efectos no demasiado altos, correctos, (no tenemos que ir modulando la voz por contraste), y con diálogos claros, limpios y entendibles perfectamente.

El mito de Bourne (Paul Greengrass, 2004)

mitobourneTras el éxito de su primera entrega era de esperar una segunda. Hollywood es así, y está bien que así sea. Además, si son varias novelas, ¿por qué no varias películas? Según Juanma Rodríguez, historiador del arte y crítico de cine español, Paul Greengrass, su director, redefine el cine de acción y da las pautas del cine de acción moderno. Es posible, puesto que lo que en el anterior film son ramalazos del Cine de palomitas, aquí es algo más cine onírico-gestual moderno. Pero con una presencia clara de la música, de la acción y de no dar respiro, pero no por ello con momentos de contemplación. Eso sí, ese mínimo sentido del Sense of wonder no está aquí presente. Pero es, como su primera entrega, un peliculón, con un gran inicio y una curva ascendente perfecta. Si no es la mejor de la saga, como pasa con El padrino II, es porque la uno compite. Ahora, hay que tener en cuenta el gran trabajo previo de Doug Lauman y de Gilroy puesto que después Greengrass no ha terminado de despegar, aunque filmes como Domingo Sangriento o Capitán Phillips demuestran que estamos ante un director a tener en cuenta en el género, como en su momento fue Renny Harlin (La Jungla 2: Alerta roja).

La historia esta vez continua directamente o casi directamente de la anterior trama: Jason Bourne y su pareja, la físicamente muy cambiada en esta entrega Marie, están retirados hasta que un asesino a sueldo va a hacer que Bourne salga de su escondrijo tras asesinarla a ella. La trama, una vez más, está genial, aunque se echa en falta, ciertamente, que Bourne se hubiera puesto en plan Bronson, vigilante implacable y vengativo por haber visto jodida su recuperada vida. No obstante, se acaba girando a la redención (por sus pecados) y la justicia (hacer las cosas ahora bien, no como antes), que tiene su lógica dentro del personaje.

Técnicamente nada que decir porque repiten todos los implicados (a excepción del director), cosa que ocurre también con el reparto: desde Matt Damon a Brian Cox, pasando por Potente y Stiles, están todos. A destacar el breve papel del futuro Doc de la nueva generación de Star Trek, Karl Urban y, sobre todo, la nueva antagonista (aunque aliada de Bourne) Joan Allen, experimentada actriz de films menores.

Analizando el Blu-ray decir que, probablemente, y sin el probablemente, mejor que la uno: profundidad en los negros, excelente color, contraste (la fotografía deja los tonos azulados de la uno por unos más verdosos, pero no está bañado en ese color, valga como ejemplo las escenas doradas de la India) y tonos de piel sin pegas en unos 1080p/VC-1 sin defectos. En cuanto al sonido, nada más que decir: DTS-HD Máster Audio 5.1 que, dicen los expertos (nosotros no tenemos este sistema de altavoces), pone de relieve el tremendo realismo de este apartado en la película, rayando en una absoluta perfección de 5 estrellas sobre 5 como 5 soles. Espectacular.

El ultimátum de Bourne (Paul Greengrass, 2007)

ultimatumbourneAhora no dos sino tres años después nos llega el fin de la trilogía de Robert Ludlum, de nuevo con la mano diestra de Gilroy en el guión y screenplay más el oficio renovador de Greengrass. Una entrega de las menos “espías” y más de acción. Acción de alto voltaje, con una secuencia final en Tánger de aúpa, con espectaculares pasajes y fotografía sobresaliente de Oliver Wood. La mejor parte, pues si en la primera sale Barcelona de refilón, aquí sale Madrid (vale, esto era una broma patriotera. Aunque eso sí, no sabemos muy bien por qué los policías tienen cierto acento de Miami. Cosas de Hollywood).

Continua, una vez más, de forma directísima. Pero lo hace interesantemente: se plantean una serie de sucesos y situaciones que culminan casi al final de esta película con el final de la segunda. Es decir, entre la penúltima escena y la última de la segunda entrega ocurre algo. Ese algo se cuenta, se llega al final de la escena y se continua hasta terminar la trilogía. Muy inteligente, como decimos, y un ejemplo al plantear una saga. Un montaje que se llevó el Oscar en 2008.

El reparto, por tanto, se mantiene casi intacto. Matt Damon, cada vez más cuadrado (sólo cinco años desde la uno), se enfrenta al cierre de su propia historia, desde que ya conoce su verdadero nombre. Le acompaña de nuevo Joan Allen, en papel de la que debe apagar fuegos en la CIA. Porque efectivamente, tercera parte y tercer antagonista (que a su vez se subdivide en dos superiores). Este papel es para David Strathairn (que tiene un aire a Dustin Hoffmann curioso), encumbrado en su genial papel en Buenas noches y buena suerte; Albert Finney, conocido por muchos por su papel en Erin Brokovich, de poderosa voz y Scott Glenn, también de poderosa voz pero sobre todo con un aire a James Coburn en lo físico realmente curioso, y que los más frikis del lugar reconocemos por su papel en la gran serie Daredevil o de jefe en El silencio de los corderos. Julia Stiles tiene un papel aún más protagonista, y lo curioso es que el guionista juega con el espectador al hacernos creer que va a ser su nueva pareja, pero no es así. El personaje de Damon se mantiene firme en toda la saga en sus principios renovados.

En cuanto al Blu-ray, casi lo mismo que la anterior parte, con unos 1080p/VC-1 impecable, sin grandes defectos, con tonos de piel realistas, luz bien conseguida (Tánger) y negros intensos que, según las escenas, pueden apabullar, pero que, por lo visto, dicen los expertos, es 1:1 con respecto a la versión estrenada en cines. En cuanto al sonido, una vez más, es DTS-HD Máster Audio 5.1, lo mejor de lo mejor, y que pone de relieve la gran labor realizada en toda la saga con el sonido, cumbre en esta parte que, por este apartado, ganó dos Oscar en 2008 (Sonido y Edición).

Final de la trilogía basada en la trilogía novelesca de Robert Ludlum de mismo nombre (en 1980, 1986, 1990), actualizando el personaje a nuestra época, dando al thriller un nuevo impulso que arranca en ecos del Cine de palomitas y entronca con la acción menos sangrienta del cine actual pero más tecnológica. Todo con la gran producción detrás del no menos grande Frank Marshall. El James Bond del siglo XXI al que mucho quisieron copiar (incluyendo el mal entendido aspecto sonoro del ninonino) pero nunca igualaron. Disfrutable totalmente y recomendable saga que, por ahora, no se ha estropeado. En la segunda parte veremos sus continuaciones y reaparición del eje central: Bourne.

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