Otros cines de animación (I)

14uuyo2defQueríamos comentaros unas películas, en concreto cinco, que, dentro del campo de la animación, no pertenecen ni a Japón ni a EEUU. Estos dos gigantes, que llevan un pulso desde hace décadas por hacerse con la hegemonía de los mercados y, también, de la crítica, han solapado el cine de animación, de dibujos animados como se dice toda la vida, de otras latitudes. ¿Queréis probar con películas de otros sitios? Pues seguid leyendo.

Efectivamente, suele ser complicado no sólo que lleguen largometrajes de otros lares del mundo que no sean japoneses o estadounidenses, sino también que el espectador medio tenga las ganas y el interés suficiente para ello. No debemos tener cerrazón, y si bien es cierto que la calidad técnica y artística de las películas de animación de estos países suelen dominar el mundo, no es menos cierto que otras zonas del mundo no carecen de tradición, especialmente Europa (el problema de Europa, como tantos otros problemas que tiene, vienen de su autocomplacencia y de las pocas ganas de competir en donde debería).

Y es por eso que os presentamos este quinteto de películas que esperemos os gusten, pues son altamente recomendables:

Bienvenidos a Belleville (Sylvain Chomet, 2003, Francia)

belleEsta película hecha al estilo tradicional, casi 100% manual (ciertamente entra por los ojos), y trata sobre una señora que, viendo que su hijo ha sido secuestrado y llevado a América durante el Tour de Francia (el hijo es ciclista), tiene que ir a buscarlo, contando por el camino con unas cantantes locales que dan título a la película en su versión original (El “trío” de Belleville. Aquí se ha puesto “Bienvenidos”, no nos preguntéis por qué).

Sylvain Chomet debuta con un largo ambientando en los 60, como a él le suele gustar, siendo que el trío de viejas glorias que aparecen en la película son una excusa para canciones, bailes y ambientes de épocas anteriores. La historia, que en manos de otros sería una locura (es surrealista en muchísimos aspectos), fluye perfectamente, con momentos como el entrenamiento del nieto y los momentos que viven en esa casita que tienen al lado de las vías del tren o la carrera ciclista o la llegada a América de la entrañable abuela protagonista (siempre con sus grandes gafas y su mascota perruna). Como siempre en las películas de este director, posee excelente música y pocos diálogos.

La película fue un éxito (nominación a dos Oscar por Mejor Canción y Mejor Película Animada) y, ciertamente, no debéis dejar de verla para ver algo distinto y producido y hecho aquí en Europa.

Strings (Anders Ronnow Klarlund, 2004, Dinamarca)

2_62x85(stage2)Animación es aquello animado. Pues bien, aunque suene a Perogrullo había que recordarlo. ¿Por qué? Pues porque esta película está realizada enteramente con marionetas. Sí, como habéis oído. En un país con escasa tradición en el género, se nos presenta una película de fantasía heroica de planteamiento novedoso: todo el mundo está conectado al cielo a través de “cuerdas”, de ahí el título, y si se cortan se mueren. Es por ello que los techos o los palacios son siempre al aire libre y los niños se “crean” de madera. La historia de un príncipe que debe demostrar que su padre, el rey, no cometió suicidio, sino que fue asesinado.

Atrayente puesta en escena y con un mérito increíble (los animadores son marionetistas profesionales que manejan los hilos), el resultado final es mágico y deja plenamente satisfecho. Rodada en inglés, cuenta como protagonista con el británico James McAvoy (el profesor Charles Xavier de La Patrulla X de las películas de Marvel más recientes) y está dirigida por Anders Ronnow Klarlund, que no se prodiga mucho en esto a pesar de este éxito.

¿Os gusta la animación que se sale de lo normal y de fantasía estilo esa joya que es El cristal oscuro? Pues aquí tenéis.

El secreto del libro de Kells (Tomm Moore, 2009, Irlanda)

the_secret_of_kells_poster_irlandaTomm Moore se daba a conocer al mundo con esta película nominada al Oscar, una historia como las suyas, de cuento, de fantasía, de reminiscencias a las leyenda irlandesas (Kells está en Irlanda). Así se nos cuenta una historia sobre un pequeño que vive en una abadía en el siglo IX que está construyendo un gran muro para no ser destruida por los vikingos. Allí descubre el libro que da nombre al título, y que se está terminando. Descubrirá el espíritu del bosque e intentará continuar iluminando al libro, libro que por cierto es auténtico (una de las joyas del arte medieval).

Una animación colorida, de nivel, lejos de la cierta robotización de movimientos de la animación coreana, por ejemplo (no es fácil, ¿eh?, llegar a la fluidez de la americana o japonesa), y contando algo, alejado de la animación mal llamada experimental de cierto gusto en ciertas cinematografías europeas.

Mary and Max (Adam Elliot, 2009, Australia)

marySupuestamente basada en una historia real (no es así, pero se puede decir que sí), la película cuenta la historia de Mary, una niña de ocho de años de Melbourne, Australia, quien se hace amiga por carta de Max, un hombre obeso y cuarentón que vive en Nueva York. Ambos (ella es rechazada por todos y él tiene una enfermedad nerviosa/mental), superarán sus problemas gracias a esta amistad a distancia.

Es una película de animación paso a paso, uno de nuestras técnicas favoritas dentro de la animación: la stop motion. Otros grandes filmes de este estilo son la joya de animación Coraline (Una auténtica obra maestra. Como curiosidad decir que Mary & Max compartió con ella el premio Annecy a Mejor Película) o Wallace & Gromit,  famosísimos.

Con una paleta oscura y un tono tristón, Mary & Max sin embargo intenta ser en el fondo una película optimista. Destacan sus diseños, con especial atención a la protagonista, y las interpretaciones de sus dobladores. Y es que claro, con Seymor Phillip-Hoffman como una de las voces, todo es más fácil. No obstante, el verdadero protagonista es su director y guionista, director y guionista de cortos por el estilo (personas sordas o con algún tipo de deficiencia porque él vivió eso en su familia), Adam Elliot, en este su único largo, por cierto excelentemente recibido por la crítica (este director ya tenía un Oscar por un corto de animación).

En fin, que si os gusta esto de la animación y sois unas personas que disfrutan con algo más que fuegos de artificio, no os podéis perder esta película.

El ilusionista (Sylvain Chomet, 2010, Francia)

el-ilusionista-cartelPero si de técnicas que nos gustan hablamos, destaquemos la animación tradicional. No es que esta película no contenga elementos (mínimos, mínimos) de ordenador, pero su razón de ser es su estilo “a mano”. La película cuenta la historia de un ilusionista, un mago, y todo el film es un homenaje a esos personajes que pululan por los vodeviles y teatros de tercera, y que no obstante intentan vivir de su arte y mostrarlo al público. Este tema, el de unos artistas, en animación tradicional preciosista, con más música que diálogos, recuerda levemente a Goshu, el violoncelista, aquella obra maestra de Isao Takahata para Ghibli.

El director, que ya había destacado por  Bienvenidos a Belleville, la película que ya os hemos comentado (y con la que comparte tono y forma), vuelve aquí a demostrar que es uno de los grandes de los últimos tiempos (aunque ahora se ha dedicado a hacer películas de actores reales de tipo comedia).

Una película colorista, entrañable, altamente recomendable, y que podríamos catalogarla sin ningún tipo de miedo o rubor como de obra maestra. Es un cómic de la BD en movimiento.

La canción del mar (Tomm Moore, 2014, Irlanda)

marSi os gustó la anterior película de este director ya comentada, El secreto del libro de Kells, debéis también ver esta pequeña joya. De nuevo, las leyendas irlandesas y celtas se dan la mano en una historia sobre el nacimiento de una niña especial, su recorrido lleno de escenarios y situaciones, una gran música, y de nuevo su excelente animación llena de colorido y puesta en escena.

También nominada al Oscar, este director tocado con la varita mágica nos presenta una coproducción entre varios países europeos, pero eminentemente irlandesa, que nos enseña que los pequeños pueden producir grandes películas (como grandes películas son algunas no animadas irlandesas. No es fácil, que tienen a los ingleses al lado y Hollywood en todos sitios). Una sencilla historia que funciona, con el mar como protagonista (y que puede tener, aunque lejana, un eco en doble dirección en Ponyo en el acantilado, del gran Miyazaki).

La chica satélite y el chico vaca (Hyeong-yoon Jang, 2014, Corea del Sur)

la_chica_satelite_y_el_chico_vaca_poster_espanolCorea del Sur lleva intentando ampliar la calidad de sus películas animadas. En cine de “carne y hueso” ya han alcanzado el éxito, con películas algunas de ellas obras maestras (ya os haremos un especial sobre este cine), así como el respeto de la crítica. Sin embargo, en animación la sombra de Japón sigue siendo muy alargada, y los intentos del gigante chino no lo ponen fácil tampoco. ¿Sus claves? No cerrarse a ninguna historia y usar lo digital, pues en eso tienen experiencia (Dr. Movie y tantas otras de Corea, tanto del norte como del sur, que trabajan para los gigantes de la animación). Un éxito anterior, la recomendable y extraña Wonderful Days, supuso hace unos años un intento de dar ese paso, una película superior en presupuesto a esta.

Esta película tiene una historia un tanto confusa y deshilachada, que aunque funciona para sus objetivos, no deja de dar la sensación de poco acertado en este apartado. Son más bien escenas inconexas y no acaba de funcionar fluidamente, dando por hecho cosas que no quedan claras.

En términos generales está lejos de las otras películas aquí comentadas, lo mismo que Wonderful Days, a pesar de que el oficio coreano en animación se aprecia en sus escenarios, su colorido digital fantástico y su uso muy bien camuflado por momentos del ordenador. La animación no deja de ser algo tosca, no obstante. Pero como ya os decimos, os la mostramos para que abráis la mirada a otro tipo de cines, sobre todo en una zona tan compleja como la asiática, con el apabullante dominio japonés en cine, series y cómic. Las hemos nombrado porque tuvieron tanto éxito de taquilla que estas sí llegaron a España casi al momento de su estreno en cines en Corea, cosa que no ocurre con las otras, de circuito muchas veces imposible de distribución.

En fin, nada más. Para que veáis que hay variedad y, sobre todo calidad, así como mil y un estilos diferentes. Porque para nosotros no hay nada mejor que lo que se hace en Japón y Estados Unidos, pero ello no significa que sea lo único existente. Ya haremos una segunda parte si tenemos ganas pero, por ahora, disfrutad, amantes de la animación.

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