Año Nuevo, juego viejo

The Evil Within_20141226111814¡Hombre, un año nuevo! Y como si fuera una antítesis, te mostramos un juego nuevo… basado en el pasado. Sí, porque este The Evil Within del “hamijo” Shinji Mikami está realizado por el creador y director de la saga Resident Evil (los primeras cuatro y sus spin-off), Dino Crisis, Devil May Cry, Madworld o Vanquish, entre otros, mediante mecánicas del pasado. Todo un crack de este mundillo, como vemos. ¿Y qué? ¿Truño o éxito? Después del salto os lo comentamos.

Efectivamente, el juego pretendía o pretende recuperar el estilo de los survival horror que tan buenos títulos nos dieron desde que Alone in the Dark lo inaugurara y Resident Evil lo popularizara allá por mediados de los 90 en la PSX. Eran juegos con pausa-acción, con ambientación, con objetos por aquí y por allá, con puzles concretos, y un aura de terror basada en la exploración y el no abusar de lo “físico” y sí de lo psicológico (en Japón, por cierto, y como ya ocurriera con Resident Evil, este juego se titula de manera diferente y muy significativa, aunque por otros motivos: Psycobreak). Claro que la saga francesa o los Silent Hill o los Siren Blood u otros han contribuido al género (sin ir más lejos los de nuevo cuño como Outlast o el magnífico Alien: Isolation que comentamos hace meses), pero se entiende que Shinji Mikami=terror clásico. Hasta su obra más diferente en su momento, Devil May Cry, no dejaba de ser un survival horror mezclado con un beat´m up. Y es que su presencia, por tanto, se nota.

Bethesda (nombre completo: Bethesda Softworks) es quien paga y distribuye el juego, una productora conocida por ser la creadora y propietaria de la saga The Elder Scrolls y Fallout, pero que ahora se ha convertido en una gran distribuidora, apostando por juegos de autor como este u otras nuevas sagas (Dishonored, Hunted) o comprando directamente todo ID Software (Doom, Wolfenstein y Quake, lógicamente, incluidos, así como nuevas franquicias como Rage). Por tanto, lo que podemos esperar es una producción impecable, con doblaje en multitud de idiomas (incluido el español) y variadas ediciones y descargables posteriores. Bethesda, a veces con más fortuna y otras con menos, es con todas las letras y por méritos propios, una de las grandes firmas del mundillo.

El juego tiene como protagonista al detective Castellanos (joder que obsesión tiene Mikami con lo español, recordemos esa mezcla imposible que hizo en Resident Evil 4 de pueblerinos poseídos con acento indeterminado de América Latina mezclados con guardias civiles españoles en un pueblo de Somalia simulando ser un pueblo de Castilla con música flamenca. Un puto lío, un puto batiburrillo). Este detective, acompañado de otros compañeros, llegan a un centro médico medio asilo medio hospital que ha sido atacado. Atónitos por no encontrar a nadie, verán una grabación de un extraño ser y…. ya está liada parda. Así de rápido y así de simple aparecemos colgados boca abajo para ser descuartizados como un jamón en la célebre imagen mostrada en todos los shows/medios/demos. Y aunque la historia va subiendo de intensidad y de interés, mucho nos tememos que no responde a todas las dudas (recordemos las pajas mentales que los japoneses suelen hacer en este género). Aun así, decimos, es interesante como para querer ver o saber más.

Gráficamente, el diseño artístico, que no por “normal” deja de estar muy bien (los exteriores recuerdan, y mucho, al susodicho pueblo brumoso de Resident Evil 4), es lo que más destaca. De hecho, esa “rusticidad” nos recuerda a la calidad gráfica de Hunted. Claro que ese juego es de hace tres años y de una consola de la pasada gen. Y es que este juego, que podría ser catalogado de “agradable” con momentos muy buenos en una Ps3 o una 360, no da la talla, pues recordemos, por si se olvida, que estamos hablando de la versión Playstation 4. Por tanto, y a pesar de su buen diseño de personajes o de sus bajas cargas, este nivel gráfico general e incluso los tirones y petardeos que de vez en cuando suelta son inaceptables. Eso sí, su juego de luces es espectacular en su cometido, con destellos y líquidos y/o texturas de gran calidad. Incluso posee variedad de situaciones y escenarios, así como enemigos y jefes finales dignos de mención, con algunas extrañezas, casquería y monstruos nacidos de un diseñador demente. Este diseño artístico (que algunos medios del sector definen como plasmado casi literalmente del boceto al 3D), es, sin duda, lo más destacado. Pero eso sí, en los interiores gana enteros, la verdad, y parece que gana en nitidez, texturas… Pero la ambientación, que es lo importante en este tipo de juegos, está fuera de toda duda, por lo que se hace de perdonar.

Lo que sí a todo el mundo no va a gustar es la decisión artística de Mikami de dejar grano en pantalla al estilo Alien: Isolation y poner bandas negras arriba y abajo para provocar una imagen 2:35:1. La verdad es que no está mal, y contribuye ciertamente a la atmósfera, pero lo malo es que el control, tosco, y las bandas, bastante voluminosas, hacen que a veces no sepamos dónde estamos.

Hablando del control, y por ende de su jugabilidad, también parece que Mikami lo ha dejado adrede desfasado. Y decimos parece porque si ha sido así se entiende como un homenaje, pero si no… Un error. Porque el control es de esos de algunos de los clásicos survival: lento, incontrolable, de medio cuerpo, etc. Que está muy bien para un juego de hace 15 años pero no para uno del 2014. Ya decimos que suponiendo que no esté hecho adrede (recuerda evidentemente al Resident Evil 4, pero pudiendo disparar mientras andamos, o incluso al Shadow of the Damned). Original es su menú (que ralentiza la acción pero que no la pausa) y su forma de grabar: cuando estamos cerca de un punto de guardado (único lugar en el que se puede subir de nivel, no significa que el juego no tenga puntos de control además de este), oiremos la famosa tonadilla del claro de luna de Debussy. Nos metemos dentro del espejo y… ya lo comprobaréis vosotros mismos la primera vez. Es otro lugar del juego en sí mismo (¿es la verdadera realidad? ¿No lo es?).

Como sea, ahí dentro podremos hacer las mejoras de nivel para el personaje: mejorar la capacidad de las armas, las jeringillas, nuestro sprint (un poco absurdo que el prota reviente al correr tras ¡solo tres segundos! ¿Es que fuma o qué?), golpe, resistencia/vida, etcétera. Sobre todo son importante las cerillas (para que una vez golpeados los zombis por las rodillas y en el suelo se les pueda pegar fuego) y el arco. Al descomponer las trampas del escenario (por cierto numerosísimas y letales), podemos crear virotes explosivos, de humo, de daño y un largo etcétera. Además, hay por ahí auto homenajes, con referencias claras a sus juegos y a otros del género, y decir que los “sustos” son muchos scriptados, pero efectivos.

Es por tanto un juego clásico de esconderse, explorar, de evitar multitudes, de sufrir por nuestra clara inferioridad física y de ataque, exigente incluso en dificultad baja (tiene incluso jefes finales de esos invulnerables a casi todo. Por cierto, ¿dónde están los que se quejaban de la invulnerabilidad del alien de Alien: Isolation?), con escasez de balas (aunque a mitad van in crescendo). Y largo. Unas veinte horas puede durar, que no está mal, ¿eh? El juego viene subtitulado y doblado al español. Se agradece, sobre todo, que esta vez se haya intentado menos voces tópicas y repetidas (aunque no exentas de eso). Pero para los que como nosotros buscan la versión original os daréis con un palmo: se puede escoger en español o italiano. ¿Comorrl? Pues sí. No se puede escoger japonés. ¿Recordáis cuando se nos vendía el formato Blu-Ray allá por el lejano 2005-06 en el mundo de los videojuegos como la revolución que supuso el DVD para el cine? En la Edad de Piedra estamos todavía, como cuando había que comprarse un Beta o un VHS y joderse con el idioma anclado a la cinta.

En definitiva, un juego de los multi (PC, Playstation 3, Playstation 4, Xbox 360, Xbox One), bien tratado y cuidado, con fallos técnicos y jugables, pero una delicia para los amantes del survival de toda la vida (aunque con un ligero nivel de más acción por momentos), largo, interesante, bien diseñado y planteado. La última obra de un mito de los videojuegos, Shinji Mikami, y el más que buen debut (bien tratado en general por la crítica, con gran respuesta del público llegando ya al millón en Ps4) de su nuevo estudio Tango Gameworks (otra detalle hispano el nombre). ¿Recomendado? Sólo si os gustan los survival y no disparar a tontas y locas, es una gran opción.

 The Evil Within_20141226111324 The Evil Within_20141226112159 The Evil Within_20141227182845 The Evil Within_20141227184152 The Evil Within_20141228191351 The Evil Within_20141231110835 The Evil Within_20141231183253 The Evil Within_20141231183759 The Evil Within_20141231184428

 EJEMPLO DE GAMEPLAY:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: