Películas para estas fiestas (II)

ref-headerPues hacía un huevo, camino de los tres años, que no os hablábamos de películas para ver en estas fechas. Pero no películas ñoñas o de telefilm, sino grandes producciones (algunas superproducciones) con interés cinéfilo por sus repartos, sus repercusiones o, simplemente, por ser desconocidas, algo que todo aficionado al cine le gusta descubrir. Vamos para allá.

Cena de Navidad (Peter Godfrey, 1945, Blanco y Negro)

El reparto lo encabeza la gran Barbara Stanwyck (Las tres noches de Eva, Perdición, Juan Nadie o cualquiera de sus peliculones), que esta vez deja su papel de femme fatale (esta actriz no era una belleza plena pero siempre tuvo un gran atractivo pícaro, lo que unido a que solía ir de rubia, con la opinión de la época sobre las rubias, ya os podéis imaginar qué clase de papeles le tocaban, estilo Bola de fuego o la ya nombrada Perdición) por el de periodista cara dura (hasta parece morena xD). El guaperas lo hace Dennis Morgan, actor que solía pulular mucho en este tipo de producciones durante los 40 y los 50 y los grandes Sydney Greenstreet, con su poderosa presencia enorme, conocido secundario de muchos papeles como el de El halcón maltés o S. Z. Sakall, húngaro de nacimiento, que aparece también, como Greenestreet, en otras producciones de la Warner, y que está genial en el papel de Félix.

¿Y su argumento? Barbara es una periodista que escribe una exitosa columna sobre su granja, su hijo, su marido y su cocina, la perfecta ama de casa americana, mientras que Dennis Morgan hace de un marinero herido durante la Segunda Guerra Mundial. Greenstreet, el editor de ella, propone que dicho héroe de guerra pase la Nochebuena y Navidad con ella y su familia. Lo malo es que ella es una estafadora, pues no tiene marido, ni granja, ni hijo, ni sabe cocinar. Solucionar esto dará lugar a múltiples equívocos…

Divertida comedia blanca típica de la época que deja a todos satisfechos, puesto que en esta época, a diferencia de ahora, cualquier película de una major, aún sin un gran presupuesto, conllevaba un despliegue técnico y actoral extraordinario.

Una curiosidad (1): Cuando uno de los actores de la película (Félix), se refiere a Sydney Greenstreet, lo llama “Fat-man”, jugando con lo de “gordinflón” y con que ese era el mote del famoso papel que hizo en El halcón maltés.

Historias de Navidad (Bob Clark, 1983, Color)

Aquí en España no somos conscientes de esta película, que en EEUU alcanza cotas de popularidad (y cariño) altísima, considerada una cinta mítica que se suele echar allí en estas fechas. Es el equivalente a la generación más moderna a la generación pasada que todos los años veía ¡Qué bello es vivir! Las versiones en DVD o Blu-Ray son de colección allá, tuvo una segunda parte muchos años después (de escasa repercusión) y un largo etcétera de anécdotas (entre ellas, el mítico disfraz de conejo rosa o la lámpara liguero). ¿Y de qué va? Pues su protagonista, Ralphie, quiere que sus padres le compren el conocido rifle de aire comprimido Red Ryder B. B. Pero como estamos en los 40 y los niños tenían que joderse, no quieren. Esto le llevará a realizar todo tipo de peripecias para conseguirlo, una excusa para ver cómo era la Navidad entonces (y como siguen en Estados Unidos pensando que tiene que ser la Navidad).

El reparto está encabezado por Peter Billingsley, que ha participado en un montón de películas como secundario o poniendo voces, pero que destaca hoy en día por ser un conocido productor ejecutivo de varias series y películas (entre ellas Iron Man) y dirigida por Bob Clark (que tiene otra película que se llama, en contraste con esta, Black Christmas), conocido sobre todo por comedias ligeras entre la que destaca la de culto Porky´s.

Una curiosidad (2): está basada en una novela de Jean Shepherd titulada irónicamente In God We Trust, All Others Pay Cash.

Arthur Christmas: Operación regalo (Sarah Smith, 2011, Color)

La empresa británica Aardman (los creadores de Wallace & Gromit), son los creadores de esta película de animación por ordenador muy bien acogida por crítica y público. Aunque hecha a ordenador su acabado recuerda a las figuras que solían hacer a mano, con un acabado en alta definición ciertamente sorprendente tres años después de su estreno (eso sí, las hechas a mano son, como se dice ahora, “amor”). Y aunque después de esta hicieron ¡Piratas!, la continuación, creemos, es una cuestión de tiempo. Los dobladores principales son James McAvoy (el joven Xavier de los X-Men) y Hugh Laurie (el famoso doctor House), quienes doblan a Arthur y Steve respectivamente, los dos jóvenes hijos de Santa Claus (destaquemos también por supuesto a Michael Palin en un surrealista papel). Y es que la película va de eso: Santa Claus no es sólo el gordo del Polo Norte que todos conocemos, sino una gran saga de Santa Claus que van de generación en generación repartiendo regalos. El padre de estos dos ya está viejo y se deja un regalo sin dar. Arthur, que es un capullo, va con su abuelo (el anterior Santa) a llevarlo, en contra de los deseos de Steve (que quiere heredar el puesto). Claro que todo se complica porque son un poco inútiles…

Una gran película, ya decimos, muy entretenida, con unos protagonistas bien llevados (atención al viejo y, sobre todo, a la elfa que los acompaña, todo un descubrimiento). Sin pretensiones, raya a un nivel alto en todas sus facetas.

Una curiosidad (3): El ayudante de Sarah Smith (que el que sea una mujer directora y más en animación ya es una curiosidad en sí misma), Barry Cook, fue director de Mulan y encargado en la animación de varias películas (algunas muy importantes obras maestras, como Aladdín).

Batman vuelve (Tim Burton, 1992, Color)

La película vino precedida por el enorme éxito de la primera entrega y posteriormente daría pie a uno de los mejores videojuegos de su tiempo, Batman Returns, de MegaCD. ¿Y cumplió? Por supuesto. Acostumbrados hoy a la trilogía Nolan (formada por una película regulera, una gran película y otra mala), donde parece que si un superhéroe no tiene sentimientos cual nenaza de Crepúsculo no es superhéroe ni nada, puede haber gente que no la comprenda. Pero Tim Burton (que rodó consecutivamente Bitelchús, Batman, Eduardo Manostijeras y Batman vuelve), que contó con la colaboración de Bob Kane, creador de Batman (cágate con el batmóvil o el traje de Batman de esta película, y no la PUTA mierda de la nueva trilogía), se las sabe todas. Y si bien es cierto que Tim Burton no es tampoco santo de nuestra devoción (su ex esposa, Helena Boham-Carter sí, pues es más excéntrica que él mismo, ¡viva ella en Harry Potter, en El club de la lucha y como la reina de Alicia en el País de las Maravillas! xD), le da un aire propio, “comiquero” (sin caer en el error de Schumacher) y adulto desconocido para la época. Cuenta con un excelente reparto. Michael Keaton (que trabajó con Burton en Bitelchús y que dentro de poco estrena Birdman, un guiño humorístico a su carrera) repite como Batman y lo clava con su hieratismo. El reparto tradicional también le acompaña, tales como Michael Gough o Pat Hingle, comisario Gordon (antes juez en El juez de la horca, aquí degradado en servicio) pero donde destaca es en trío de malos: Danny DeVito (que se hizo famoso por películas como Los gemelos golpean dos veces, Tras el corazón verde o La guerra de los Rose) como el pingüino, excelentemente caracterizado; Christopher Walken, al que pudimos ver en La zona muerta o Annie Hall como corrupto hombre de negocios y, ante todo, Michelle Pfeiffer (Lady Halcón, Lobo, El precio del poder, Frankie & Johnny). ¿Y por qué decimos “ante todo”? Porque esta Catwoman sí es Catwoman, sí pone cachondo, sí parece una contrapartida de Batman, no Halle Berry retratada como petarda o la de los Nolan, que es para que Batman pida matrimonio a Morgan Freeman. No decimos que estas dos actrices no sean atractivas (la Berry está para mojar pan) sino que aquí se buscaba un erotismo, señores, una elegancia, una señora estupenda en cueros que lo llevara como un guante. Y eso, amigos, es la Pfeiffer. Lo siento.

Por tanto si os gusta Batman no os perdáis la mejor incursión del mismo en el cine, con guión y screenplay de Daniel Walters (Demolition Man) y coguionizada por Sam Hamm (el de la primera parte también).

Una curiosidad (4): Como la gran La jungla de cristal o La jungla 2: Alerta roja, a pesar de estar basada en fechas navideñas o invernales, este Batman vuelve se estrenó en un junio, para aprovechar la oleada veraniega, segunda zona de campaña recaudatoria de Hollywood desde que Tiburón de Spielberg inaugurase esta moda.

Esto (no) es un secuestro (Ted Demme, 1994, Color)

Dirigida por Ted Demme (director de Beautiful Girls) y con la producción de Jerry Bruckheimer, esta comedia cuenta una surrealista historia: un ladrón, Denis Leary, secuestra en Nochebuena a una pareja que está pasando por momentos infernales en su relación, discutiendo por cada cosa (Kevin Spacey y Judy Davis). Tras mil peripecias en su casa, todo se complicará cuando la familia de él venga para la cena y la policía comience las búsquedas. Comedia entretenida, muy de la época, con personajes surrealistas (el Papá Noel borracho) y con grandes interpretaciones. Y es que claro, ellos la sostienen, habida cuenta del gran reparto. Destaquemos el trío protagonista: el secuestrador Denis Leary (guionista también y actor de doblaje en películas como Ice Age, la voz de Diego), y que la mayoría friki conocerá por su papel de capitán en The Amazing Spider-Man (sí, al que Spider-Man hace prácticamente perjurio); la esposa, Judy Davis, que está genial como siempre (protagonista de Pasaje a la India del gran David Lean y actriz de papel importantísimo y amplio en Desmontando a Harry, Barton Fink, Alice o Poder Absoluto, todas de grandes directores) y el esposo, Kevin Spacey, sin cuya filmografía no se puede entender buena parta de los 90s como Sospechosos habituales, Seven, Éxito a cualquier precio, L. A. Confidencial, Medianoche en el jardín del bien y del mal o American Beauty, entre otras (Negociador, Tiempo de matar…). En fin, qué decir de estos cracks. Y si a eso le unimos los secundarios como Glynis Johns (veterana actriz conocida por el gran público por su papel de la señora Banks en Mary Poppins, que ya hemos demostrado en el blog que le estaban poniendo los cuernos aquí) o Christine Baranski, la magnífica en su papel Lockhardt, del famoso bufete de la serie The Good Wife, una de las mejores que se emiten actualmente y que os recomendamos. En fin, un buen rato, divertida, blanca, con los ecos del cine de palomitas en su metraje.

Una curiosidad (5): En versión original se titula The Ref, es decir, el “árbitro”, el “mediador”, ya que buena parte de la película se la pasa el ladrón poniendo paz o haciéndose pasar por consejero matrimonial. Sí; vaya mierda de título en español.

Y nada más. Os animamos a que huyáis de los telefilms de Antena 3 y veáis estas grandes películas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: