Puntuando (II)

calculadoraDespués de ver lo que ha pasado con las notas de Assassin´s Creed: Unity, hemos decidido hacer una continuación que amplíe lo que ya discutimos en aquel post titulado “Puntuando”. Como esto no es una revista sino un blog, hemos creído como correcto escribir esta entrada/reflexión, ya que estamos leyendo una de tonterías increíbles. Y como usuarios que han cumplido este año la friolera de más de 20 años disfrutando de este mundillo, era hora de decir algo.

Aquí no nos gusta faltar a los demás. Es verdad que de vez en cuando, sobre todo al principio del blog, nos gustaba soltar algún que otro exabrupto, pero eran bromas y, por supuesto, solían ser chistes remezclados con opinión de gustos personales. Cuando decimos no nos gusta faltar, nos referimos a que no nos gusta no buscar algo bueno de un producto. La crítica no es criticar. Si nos leéis veréis que siempre intentamos decir algo bueno de cualquier cosa que juguemos, leamos, veamos. ¡Pero si hasta nos mordimos la lengua cuando hablamos de la trilogía moderna de La guerra de las galaxias! xD Y mucho menos nos gusta hacer entradas diciendo lo que han dicho otros. Para eso ya hay gente por internet que hay que reconocer que, se esté o no de acuerdo con sus opiniones o estilo, son divertidos. Sin embargo, esta entrada es debida a que últimamente están proliferando polémicas en este inicio de generación con las notas, los reportajes, las críticas… Ya hicimos una entrada hace tiempo a este respecto. En resumen, por si no queréis leerlo, era lo siguiente: que las producciones surgidas de la creatividad (un libro, una escultura, una película, un videojuego o lo que sea), no puede tener rankings de notas como si fueran las deliberaciones de un comité experto en jamones. Esto no puede ser. Esto es un despropósito. Desde el comienzo mismo de los videojuegos las notas se impusieron, desconocemos el porqué. Los amigos de América Latina que entráis por aquí quizá no las conozcáis, pero en España tenemos tres de las revistas más antiguas del sector de todo el mundo, que han salido ininterrumpidamente año tras año: MicroManía para PC y compatibles (desde 1985), HobbyConsolas para videoconsolas (desde 1991), ambas primero editadas por HobbyPress y después compradas por el gran grupo Axel Springer, y la tercera es Meristation para todas las plataformas (1997), creada al principio a nivel amateur, posteriormente profesionalizada y actualmente pertenece al superpoderoso (y polémico) Grupo PRISA. Hemos tenido o tenemos también Superjuegos (que aparecía y desaparecía como el río Guadiana), Nintendo Acción, la desaparecida revista SEGA o las múltiples dedicadas a Playstation, incluida la revista oficial, así como la oficial también de Xbox. Incluso llegó a salir la EDGE en español durante un tiempo (y ya no os contamos las cuarenta mil que surgieron en los tiempos de las 8-16 bist cuasi amateur). Estas revistas, siguiendo el ejemplo de otras internacionales, sobre todo japonesas y americanas, pusieron la moda de “las notas”, donde se evaluaban estupideces como “sonido FX” o “Duración”. Y ahora, por desgracia, se ha extendido a otras webs, principalmente de cine (pienso en esa magnífica y extraordinaria base de datos que es IMDB pero también en su mierda de manía de permitir notas y demás gilipolleces), y ya no digamos la imprescindible (imprescindible para vender, analizar el mercado y polemizar, claro), Metacritic. Estamos hasta los cojones, y ya os lo dijimos en su momento, de los rankings numéricos: que si esta película tiene un 8, que si esta un 6… Hemos llegado a discutir de cine con algunas personas, diciéndole por qué tal o cual película no nos parecía buena, y nos contestaron los siguiente: “pues en IMDB tiene un 8”. ¿Pero qué mierda es esto? ¿De qué coño me hablas? No queremos volver a repetir todos los argumentos que ya os dijimos en su momentos en la entrada aquella titulada “Puntuando”, simplemente esta pincelada sobre las clasificaciones más allá de criterios generalistas.

Y es que en nuestra opinión algo al estilo recopilación de reviews de Metacritic o los cuatro redactores (y su media final), de Famitsu, tiene un pase (ojo, no estamos de acuerdo, porque es sólo una tendencia, no algo científico, por así decirlo), pero estos vaivenes de la prensa como que no. Y más cuando estos son los mismos que en su momento no puntuaron Bullit porque era violento, o no puntuaron Mario 64 o The Legend of Zelda: Ocarina of Time, porque eran “demasié pal body” y no podían valorar obras de arte con nota numérica (¿?). En fin. Otra polémica surgió cuando le dieron un 10 al, por otro lado, gran juego de PC llamado Black&White (una de las obras cumbres de Peter Molyneaux, creador de la saga Fable). La revista MicroManía se “justificó” diciendo lo siguiente: “Le hemos dado un 10, no porque sea el juego perfecto, sino porque es un juego perfecto”. Ah, vale, muy bien. Es decir, que como juego de estrategia, era perfecto. Lo mismo que un videojuego basado en la saga cinematográfica Harry Potter, ¿no? Es un juego perfecto teniendo en cuenta que lo único para lo que salió es para aprovechar el tirón de la película, ¿verdad? Y además no tiene glitchs, ni bugs, ni popping… No se entiende.

¿Por qué todo esto, diréis? Pues porque estamos viendo un inicio de generación (entendiendo que para nosotros la generación empezó en verano), un tanto extraña (y no nos vamos a meter en las puntuaciones de los juegos arcade, que cuanto más chocantes y raros más notas). No sabemos a qué se debe, ciertamente, y cuyo clímax es el vapuleo a Alien: Isolation y al reciente Assassin´s Creed: Unity. Así, vemos que Killzone: Shadowfall se lleva notas de 8.5 mientras Knack, un entretenido y exigente plataformas bien acabado y mejor presentado, se lleva un 5 de mierda. O vemos a Watchdogs y a Infamous: Second Son, dos sandbox genéricos sin gracia ninguna (y en el caso de Watchdogs con un acabado para nada destacable ni sorprendente, con momentos muy, muy bajos), son puntuados con notables altísimos. ¿Y qué decir de Thief? ¿Por qué se lleva notas como mucho de 6 y Call of Duty: Ghosts un 7? ¿Es mejor (quitando los gráficos, claro), un juego de David Cage que Murdered: Soul Suspect? Y ya no digamos si nos metemos en el gran timo de esta generación: las remasterizaciones. ¿Qué nota ha recibido Sleeping Dogs? ¿La misma que en la anterior generación? ¿Por qué? ¿Y qué hay de The Last of Us? En Playstation 3 es un juego de 10, en Playstation 4, con cuatro (valga la redundancia) cambios, otro 10. ¿En serio? De 8 no pasa. Pero claro… es que un 8 le hemos cascado a Watchdogs y al nuevo Call of Duty. ¿Qué os parece ese 9,5 de media a Halo: Masterchief Collection, lleno de escenarios reciclados y juegos ya publicados casi sin cambios pero con caja nueva? ¿Y GTAV? Este es un caso especial. Si hubiera salido así tal cual se llevaría un 10. No hay dudas. Y sus cambios con respecto a la versión de anterior generación son brutales. No obstante, no podemos obviar la realidad: ya existe. Sí, viene con extras, viene con un lavado increíble, con las mejoras online… pero ya existe. Qué menos que ponerle, qué sabemos nosotros, un 9 o un 9.5. Pues no: otro 10.

Comida aparte, hemos dejado para ahora para profundizar más en los casos sonrojantes de Alien: Isolation y Assassin´s Creed: Unity. Ya en el caso del primero muchas revistas han reculado (incluyéndolo en su top mensual o haciendo mención a él en otros reportajes), pero no cuela. Y no cuela porque eso fue así sólo y exclusivamente tras el terremoto de críticas de los usuarios con que se habían inventado el review (se dio como excusa que era repetitivo, como si el Call of Duty de rigor, el FIFA o Shadow of Mordor no lo fueran y no hubieran recibido excelentes puntajes) y no porque pensaran verdaderamente en que la habían cagado. Resulta que los usuarios lo tienen (lo tenemos) por una obra maestra. Nos recuerda a las críticas que en su momento se dieron a The Nomad Soul para PC, a Dead Rising en su primera entrega e incluso ¡Demon´s Souls!, crónicas dubitativas o no muy entusiastas que les dejaron con el culo al aire a todos estos pasados los meses y/o años, cuando se convirtieron en clásicos y de culto. No obstante, en el caso del segundo de estos dos ejemplos especiales citados (el AC: Unity), todavía no ha sido así, entre otras cosas porque no sabemos muy bien por qué oscuros intereses están atacándolo por tierra, mar y aire. El caso de cierta revista líder del sector es paradigmático, con especiales sobre bugs, noticias sobre los parches, sobre las quejas, y mil y una cosas más que nos hacen preguntarnos, ¿a qué juego han jugado que dicen que es injugable por su bajada de frames? ¿Han descubierto ahora que Assassin´s Creed siempre ha sido igual o sólo es el Unity en especial por alguna razón que se nos escapa? Es más, ¿lo han jugado entero o fue como el Alien: Isolation, que lo jugaron sólo un ratito y ya está, crónica lista para publicar? Se han defendido por aquello que se dice humorísticamente en los foros de “será que no han recibido su maletín de dinero” diciendo que ellos nunca han recibido un maletín. Primero: esto no lo dudamos. Creemos en la honradez y la honorabilidad de todo el mundo hasta que se demuestre lo contrario. Segundo: nadie dice que obtengan maletines, sino que son marcas muy potentes publicitariamente. Es decir, son las que pagan la mayoría de banners, anuncios, publicidad, etc., de la web o de la revista, lo que hace que, aunque no se reciba ninguna orden directa, se tenga cierto “respeto” a que una acción que pueda ser considerada hostil dé al traste con toda la publicidad. Digamos “autocensura” o como lo queramos llamar. ¿Existe esto? Esto ya no lo sabemos, pero simplemente, por lo menos cuando hablamos con foreros sensatos, es lo que se dice, no un maletín peliculero. Ahora recién acaba de salir el parche para PC sobre el error de las caras que desaparecían, bug que en consola no existe. Y si no existe, ¿cómo es posible que las versiones sobremesa se hayan llevado la misma nota que en PC? ¿No merecía en PC menos nota por tener más fallos? ¿Se evalúan los videojuegos a veces como una películas (donde la calificación es la misma dependiendo de su medio) y otras no? ¿Por qué antes sí y ahora o no o cuándo?

Hubo un momento, cuando las críticas (que no notas) “se helaban” en contra de la saga Final Fantasy (seguía teniendo notazas pero se notaba que las revistas, sobre todo americanas, estaban a punto de degollarla) y de Resident Evil (que la crítica estaba también preparando escopetas), que como que se vieron en la obligación de cambiar de estilos. Ojo, no digo que tuvieran malas notas los FF7, FF8, FF9 y FF10 o que RE, RE2, RE3 o Code Veronica fueran vapuleados. Todo lo contrario. Lo que digo, y los más viejos lo sabréis, es que iban cada vez las crónicas siendo más afiladas, como dando entender “estancamiento”. Y claro, cuando resulta que después cambias, las ventas bajan y las críticas arrecian, los fan nos cabreamos. Michael Bay, por ejemplo, director que no nos gusta y que creemos hace películas insoportables, tiene, con toda la legitimidad del mundo, sus fans, fans que disfrutan sus películas. Repetimos: con todo el derecho del mundo. Y él, Bay, hace películas para ellos, se la suda, como no podía ser de otra manera, lo que diga un crítico o alguien que no le guste. Porque su misión es “alimentar” a los suyos. Y no cambia. Y aquí sí. Y cabreas a los tuyos y a los otros. LOL del calibre mil.

Bueno, después de este rollo, acabamos. Ya continuaremos en otros post otro día profundizando más en todo esto. Hasta otra y, ya sabéis: pasad olímpicamente de las notas en productos culturales y/o entretenimiento.

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