Paris vaut bien un jeu

acunity¡Hombre, Assassin´s Creed Unity! Teniendo en cuenta que ya hemos hablado en este blog, en nuestros cuatro añitos, de cuatro entregas (AC: La Hermandad, AC: Revelations, Assassin´s Creed III y ACIV: Black Flag), era normal que fuéramos a ir, cual comprador en las rebajas, con la velocidad del rayo, a por esta primera entrega de esta millonaria y seguida saga. ¿Y qué, cómo está la cosa? Pues veniros un momento tras el salto a París con nosotros, y os lo contamos. Paris vaut bien un jeu (París bien vale un juego).

Desde los primeros videos, se veía que regresaba el AC más clásico, aquél que estaba basado en Europa. Con total respeto a su tercera y cuarta entrega (para nosotros la cuarta es uno de los mejores juegos de la pasada generación, digan lo que digan algunos), no es lo mismo escalar la Catedral de Florencia o en este caso la de Notre Dame en París que esquivar las secuoyas en Boston. Que está muy bien, “hoygan”, pero que no es lo mismo. ¿Y por qué no es lo mismo? Pues porque lo flipante es ver la reproducción cuasi exacta de monumentos artísticos, el poder penetrar en ellos, el caminar por las calles que los secundan en su propia “época”. Y es que si veis las capturas al final de este post entenderéis perfectamente esto.

El juego ha venido rodeado de polémica en su lanzamiento. Para que os hagáis una idea, en la anterior entrega, ACIV: Black Flag, en su versión para Ps3 y Xbox360, había tirones y bajadas de frames en las ciudades grandes como Kingston para aburrir. Su definición y detalle lo compensaban, al menos para nosotros, pero no dejó de tener su intríngulis. ¿Y en la nueva generación? Más de lo mismo: ACIV: Black Flag tuvo que sacar un parche deprisa y corriendo para aumentar la estabilidad, la resolución y corregir bugs. Pues bien, leyendo todo esto, uno espera que Ubisoft haya aprendido la lección. Pues no. Este AC: Unity salió el día 11 de Noviembre y para el 13 y el 14 hemos tenido los usuarios que bajar casi 2gb de parches para solucionar estabilidad de frames, estabilidad en el matchmaking, cuelgues y bugs absurdos tales como que algunos personajes pierdan la carne del rostro o que el protagonista se quede pillado escondido dentro de un carro de heno. Por suerte, gracias a esta rectificación (y a las futuras), todo esto es casi cosa del pasado. Nosotros al menos no hemos encontrado por ahora nada que no tengan otros juegos. Un 0 para Ubisoft por sacar esto así y un 10 por rectificar a tiempo. Algunas revistas, por supuesto que bien hecho, criticaron esta improvisación. Pero mucho nos tememos que algunas otras también han aprovechado para ajustar cuentas. Esta es nuestra sensación, puesto que el juego con los parches en nada se diferencia (para lo bueno y para lo malo) a la saga entera. Ahora, después de seis largos años de saga, de más un decena de entregas y de más de 60 millones de unidades vendidas, ahora, decimos, se han dado cuenta algunas revistas de que, “mié usté”, la saga se parece. ¡No jodas! ¿Sí? En fin…

Y ahora sí, al turrón.

Argumento

El juego transcurre en 1789 en París, con la Revolución francesa en el ambiente (de hecho, termina estallando, con lo que eso significa de conocer la Bastilla, María Antonieta, Robespierre o, sobre todo, Napoleón Bonaparte). Años antes de eso, Arno, el nuevo protagonista (creíamos que un nuevo protagonista llevaría aparejado el número “5” en el título del juego, pero parece que no. Cosas de Ubisoft), ve, de niño, como matan a su padre. Criado por otro tipo amigo de la familia, hete aquí que, durante una fiesta, otro misterioso asesino mata también a su padrastro. Acusado injustamente de su asesinato, encontrará en la cárcel de la Bastilla a un “assassin”, que le iluminará sobre sus orígenes y habilidades. Esto le llevará, posteriormente, a enfrentarse a una persona por él muy querida. Y hasta aquí podemos contar. Como dijo el gran cómico mexicano Cantinflas: “que no es lo mismo que ¡viva la Revolución!, que ¡qué Revolución tan viva!”.

Lo único decir sobre la historia es que no profundiza en los hechos como lo hacía Assassin´s Creed III, en el que se dejaba claro (a diferencia de aquí), que la Revolución y posterior independencia de los Estados Unidos había sido propiciada por la eterna lucha Assassins vs Templarios. Aquí, por el contrario, es un hecho de la historia que viven, cada uno a su manera, las dos sectas, pero que no provocan. Si acaso, la dirigen. Una pena, porque hubiera estado bien que nosotros hubiéramos prendido la mecha de la lucha del hombre por sus derechos. No obstante, no desentona, y para todo aquél amante de la historia lo disfrutará. O, para aquél que no sepa mucho de la época, querrá saber más (en el caso del juego con un completísimo número de entradas sobre el tema, un tanto desenfadas, eso sí).

Gráficos y Jugabilidad

Antes de las diferencias jugables vamos a hablar de las diferencias gráficas y, sobre todo, de las diferencias de este nuevo motor next-gen con respecto al motor old-gen. Sabemos que para muchos lo importante es lo jugable, para nosotros también este apartado tiene gran importancia, pero no nos engañemos, puesto que este juego entra por los ojos y, ante todo, se ha vendido como una recreación y un disfrute visual antes que otra cosa.

Así, dicho esto, decir que el juego es un pepino gráfico. Que no os confundan los mismos medios que os decían que Alien: Isolation era esto o lo otro. Lo repetimos: un pepino. Ahora vendrán los listos de turno a hablarnos de los 1080p, de los fps, que si en PC esto y en consola caca… Pero la realidad es que, más allá de pulir el motor (es nuevo, como es nueva la generación y ya habrá tiempo de mejorar. Comparar por ejemplo Gears of War o Uncharted con sus terceras partes y flipad), más allá de ciertos fallos en texturas y tal y cual el juego luce espléndido. Como sandbox tiene un mérito brutal, con un París histórico a una increíble escala 1:1. Es, en nuestra opinión, el juego más bruto por ahora de la generación, además de la mejor recreación jamás hecha en un videojuego. Jerusalén, Florencia o Constantinopla eran la leche, pero esto superan todas las expectativas. La cantidad de personas (llegan a juntarse más de 10.000), la profundidad de campo, la representación de objetos, monumentos, ropajes, rostros, detalles, humos, es apabullante. Si a eso le unimos un modelado excelente, una iluminación sencillamente sin precedentes y unos escenarios tan brutales como Notre-Dame y Versalles, no hay más que hablar. El colorido es espléndido y todo luce “bruto”, “basto”, gigantesco. Recuerda, no sé por qué, por su acabado y redondez realista, al Fox Engine que tan cacareados momentos supuestamente nos va a traer en el futuro. Tendrá este juego todos los bugs que queráis, y todo los defectos gráficos que queráis, pero hay que analizar el juego en su conjunto. Es como en el citado Alien: Isolation. Tendrá fases más o menos afortunadas, algún diseño clónico, algún defecto en las sombras o las texturas, pero lo importante es su conjunto, y es donde tenías que decir chapó. Pues aquí tres cuartos de lo mismo: chapó. O chapeau, ya que estamos en la France. Nosotros, que queráis que os digamos: si a los mismos que han puteado Thief, Knack, Murdered: Soul Suspect o Alien: Isolation no les gusta este juego, nos la suda. Irse a jugar pues a la Gameboy y no nos deis por el culo más.

En lo jugable, los cambios son mínimos pero importantes: ahora hay parkour ascendente automático (como siempre, vamos, pero con nuevos movimientos en diagonal) y parkour descendente (con una tecla automático), lo que hace que todo sea más plástico y rápido. El interior de las casas también es una novedad. Ahora podemos penetrar en ellas, subir, investigar, cruzarlas… Y todo sin cargas de ningún tipo y tan maravillosamente reconstruidas como los exteriores. De hecho, las casas son esenciales para una novedad: las investigaciones, que en plan saga Batman: Arkham, nos servirá para ir buscando y deteniendo a distintos asesinos que están aprovechando el caos que hay ahora mismo en París.

Junto con esas misiones tendremos otras como resolver los misterios de Nostradamus (ahora que lo pensamos, es igual también a los enigmas de Enigma de Batman), así como las típicas tareas consistentes en ayudar a ciudadanos, detener ladrones o recoger objetos clave desperdigados, cofres y tesoros artísticos para el culto de Baphomet (al cual podemos apuntarnos).

Fuera de lo dicho tenemos las misiones principales (variadas, entretenidas, interesantes y con giros que no vamos a destripar) y las secundarias, abundantísimas y de todo tipo y condición, algunas profundas y no meros rellenos. Y tanto unas como otras (nuestro personaje, de hecho también posee esto que vamos a decir), tienen una puntuación de dificultad, la cual así nos hará a la idea de si tenemos nivel o no.

Y es que ahora nuestro personaje se desarrolla como en un juego de Rol. Así, gracias a las sincronizaciones y al dinero podremos mejorar nuestras habilidades en el ataque, el sigilo, la curación, etcétera, así como dedicarnos a luchar a una mano, a dos, con pesadas, con pistolas, o comprar trajes, capuchas y pectorales para mejorar el sigilo, la salud… Hay para dar y tomar, que además se pueden personalizar los trajes con colores, comprar el diseño que queramos, subir el nivel de las armas y “piratear” sus poderes… Y con ello “poderes”, por así decirlo, como disfrazarnos durante un tiempo para colarnos (nos recuerda al online), así como poder abrir cofres, matar doble, hacer menos ruido, etcétera. El gameplay se ha potenciado pues, con más importancia para el sigilo (con botones específicos y con halo que nos indica nuestra última posición como en Splinter Cell o de dónde nos están observando), y un sistema de lucha que intenta quitar los automatismos de anteriores entregas, más táctico (amarillo sobre un personaje, podemos parar; rojo, no podemos). De todas formas la lucha no deja de ser fácil, por mucho que ahora los enemigos puedan apuñalarte por la espalda o darte un tiro y enviarte a la mierda.

Algunas misiones, por tanto, pueden hacerse de manera diferente a anteriores entregas: con acción, con sigilo cambiándote e infiltrándote, o al estilo, digamos, Thief, consiguiendo unas llaves y colándote. Tú eliges.

Sonido y Presentación

El juego está doblado y traducido al español, como no podía ser de otra manera en una superproducción de Ubisoft (todo el mundo se queja de las EA, Ubisoft, Activision, Microsoft o Sony, por eso de ser los peces gordos, pero todas traducen y doblan sus juegos, más allá de alguna que otra pillina, como Rockstar, pero porque valora mucho su trabajo de voces). Además, se pueden escoger las voces en francés, alemán, inglés… Precisamente nosotros hemos escogido el inglés. No es por dar por saco, es porque así lo creemos. Las voces españolas están muy bien, pero las reverberaciones interiores, los efectos, etc., nosotros la apreciamos en inglés, donde además están escogidos actores con una exquisita dicción británica (chapurreando de vez en cuando el franchute). Ni que decir tiene que la asquerosa interpretación de Christian Álvarez, famoso presentador en España de Pasapalabra, como Napoleón Bonaparte, también ha contribuido a que no lo pongamos. Pero de todas formas, notable muy alto en todo este apartado.

En cuanto a la BSO no es nada del otro mundo, no hay, digámoslo así, un tema principal que destaque, pero no está nada mal y contribuye a la ambientación, sobre todo porque está toda ella orquestada, lejos de músicas histriónicas de los tiempos que nos ha tocado vivir, y mejor que en ACIV: Black Flag, donde no había nada destacable en este sentido (más allá de la musiquita de corte marinero-festivo-pirata).

Café Teatro y Multijugador

El multijugador de este AC: Unity es también distinto de anteriores partes. En anteriores partes era competitivo, un todos contra todos o en grupos bastante entretenido, y que comentamos aquí. Eso ha sido dejado de lado en pos de poder jugar a cooperativo en algunas misiones (o simplemente visitar París con los colegas). No significa que estas misiones repartidas por el mapeado no puedan hacerse solas (aunque son más difíciles que en grupo. Punto aquí para Ubisoft por permitir jugarlas solo), pero son pensadas para participar con otros tres assassins. Como los cofres y los guardas se generan aleatoriamente, estas misiones son rejugables para conseguir premios (además protagonizan algunos hechos de la Revolución que de otra forma no conoceríamos). Juntos, los assassins pueden tener poderes conjuntos, como cura de grupo o vista de águila compartida. En el Café Théatre (que puede ser mejorado como en anteriores partes era el barco con Ezio su fortaleza en la Toscana) podremos personalizar nuestro avatar y buscar partidas (eso sí, olvidaros de jugar offline). Es como un club, para realizar secundarias, alguna especie de “quedadas”, ver estadísticas, leer cartas, entrenarse, buscar partidas… No es revolucionario, pero es, como todo en este AC: Unity, un paso más que deja a las claras hacia dónde se dirige la saga en el futuro. Una especie de, digamos, nexo a lo Souls, nexo gigantesco, porque las propiedades lo son, y además nos da dinero.

La presentación, por supuesto, también es espectacular: ediciones día de lanzamiento, normales, con DLCs, especiales, pases de temporada (con expansiones ya previstas y juego en 2.5D ambientado en China), coleccionistas (que incluyen guillotinas, relojes…)… unido a sus maquetas, guías, pósters, cómics y un sinfín de detalles (incluso discos de Heavy Metal).

Conclusión

La generación, a pesar de sus huecos y faltas, y a pesar de lo puedan decir algunos, en nuestra modestia opinión estaba siendo muy agradable. Sin embargo, faltaba esa obra maestra o, al menos, ese juegazo que nos dijera: aquí estamos. Por supuesto que Killzone: Shadows Fall y su apartado técnico, la diversión de Wolfenstein o, incluso, la simpleza de Knack (sí, como oís), nos marcaba un comienzo de generación típico. Pero los dos últimos jugados, Alien: Isolation y este AC: Unity, acaban de dar un salto. Al igual que cuando en la anterior generación salió Gears of War o Uncharted se marcaba el comienzo verdadero, aquí es posible que estemos casi ya en ello. Y decimos casi porque si bien es cierto que todavía han salido y saldrán multis, este AC: Unity es un auténtico exclusivo next gen. El anterior comentado y este, ojo, nos marcan según nosotros entendemos dos juegos magníficos.

¿Recomendado para cualquiera que no haya jugado a esta saga? Un rotundo sí. ¿Recomendado al fan de la saga? Nuestra respuesta: ¿Qué haces que no vas a por él ya?

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EJEMPLO DE GAMEPLAY:

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