Alien Saga parte II

alien blogYa vimos en la primera parte de estos post temáticos sobre Alien las tres primeras partes, aquellas que estaban numeradas y que tenían un arco argumental pleno (y además cerrado en sí mismo, sin necesidad de más explicaciones). Pues bien, en esta segunda parte hablaremos de dos extras, dos películas añadidas que bien amplían o complementan la saga, aunque prescindibles de la línea argumental principal. Son las dos películas que no tienen numeración y sí subtitulo (incluso una de ellas no tiene la palabra Alien en su nombre).

Pues sí, porque en el caso de Alien: Resurrección es una especie de visión futura del mundo Alien, y en el caso de Prometheus, como hemos dicho en la introducción a este post, incluso no posee la palabra Alien en su título, por mucho que, es evidente casi desde el momento cero en el que ves la película, tiene que ver totalmente con la saga.

Recordad: vemos las películas en la mejor versión posible, en este caso en Blu-Ray y en versión original no dobladas, por lo que muchos detalles pueden diferir. Así, sin más rollo, vamos a ello.

Alien: Resurrección Edición del Director (Jean-Pierre Jeunet, 1997)

Alien resurrección posterCinco años solamente pasaron de Alien³, encima cerrando la saga, y pidieron a uno de los nuevos talentos, Jean-Pierre Jeunet, que rodara la cuarta entrega. Si de la primera a la segunda pasaron siete años, y de la dos a la tres otros seis, aquí se adelantan como nunca. Del director francés de Delicatesen, La ciudad de los niños perdidos o Amélie (esta posteriormente rodada) se espera más, claro. No porque tampoco lo anteriormente nombrado sea del gusto de todo el mundo, sino porque demostró personalidad y osadía, cosas que, lógicamente, no iba a poder ser frente a productores de Hollywood y de la FOX (y con Walter Hill, productor clásico de la saga, entre otros). Sería mucho echarle cojones. No es justo sólo acusar a Hollywood de esto (recordad las palabras del gran John Huston: “las mejores películas que rodé en mi vida fue cuando tuve a un productor encima”), sino porque cuando uno llega a una saga es complicado (y además no es buena idea), el cambiar los cánones de dicha saga. Pero no está ausente de la dirección tampoco, ojo.

La película tiene un buen reparto, incluso destacado dentro de la época. Así tenemos lógicamente a Sigourney Weaver (que ha pasado de la tirillas de la primera parte a este mujerón de metro ochenta y botas de militar que te quita la cara de una hostia), a Winona Ryder (auténtica estrella de la época que por contraste hace más grande a Ripley, con películas como Eduardo Manostijeras, Inocencia interrumpida, Drácula de Bram Stoker o La edad de la inocencia y que cayó en desgracia tras saberse que había robado 5.000 dólares en ropa de una tienda y que tenía problemas con las drogas, y que los más jóvenes del lugar recordarán por aparecer en la reciente Cisne Negro), Ron Perlman (que en esta película fue usado por el director porque ya había contado con él en La ciudad de los niños perdidos, y posteriormente conocido por su papel de Hellboy en, valga la redundancia, Hellboy, aunque ya sonaba a los cinéfilos por El nombre de la rosa), Michael Wincott (el eterno malo de los 90, bien en Robin Hood el príncipe de los ladrones bien en El cuervo u otras, con su voz rasgada y sus rasgos de chulo), Dominique Pinon (que ha aparecido en todas las películas de este director y es hombre suyo de confianza) y, por supuesto, otros secundarios que son conocidísimos hoy en día como Raymond Cruz (Alerta máxima, The Closer) o Gary Dourdan (sí, Warrick Brown, uno de los protas de C.S.I).

La historia continua directamente desde donde se quedó: Ripley ha sido clonada para poder conseguir el ansiado alien, doscientos años después, con la compañía Weyland-Yutani incluso ya desaparecida. Un grupo de mercenarios que traen cuerpos para experimentar, acaban metiéndose de lleno en el “majao” y han de salir de allí a tiros, incluida una enigmática Ripley que parece haber cambiado desde su clonación. No diremos más para no reventar la historia, pero posee ciertos giros originales (el alien que había germinado en Ripley era un reina, así que echadle imaginación). Como película de saga cumple de sobras (preguntemos a los seguidores y productores de las saga Terminator o de La jungla de cristal si no la quisieran para sí), y como película de acción también es entretenida. No obstante, da signos de agotamiento, si bien es cierto que aporta cosas a la saga, como los aliens humanos y los humanos aliens. Momentos destacables también los tiene: los aliens escapando, los acuáticos, la escena de la escalera, los giros en el estatus del personaje de Winona Ryder, etc. Pero lo mejor es, sin duda, el alien híbrido, donde el director se gusta. Son momentos de terror a lo antiguo, incluidas escenas sangrientas y de mérito. Desgraciadamente, dura uno diez minutos en pantalla, posiblemente por su poca similitud con el personaje principal original, el monstruo alien, y si bien no se desaprovecha, los tiros podrían haber ido por ahí también. Es una película digna de saga, como decimos, pero olvidable, sobre todo si la comparamos con el resto de la misma. Le viene bien el venir siempre con packs y tetralogías, etc., porque si no es posible que tuviera escaso éxito, porque en su momento no fue muy bien acogida por crítica y público, aunque con el tiempo, sin reivindicarse, ha ganado más empaque como miembro de una saga. A diferencia de Prometheus, aquí está Sigourney Weaver, lo que la hace más interesante (un Alien sin Weaver es como un Terminator sin Arnold o un Indiana Jones sin Ford).

A diferencia de los efectos especiales de la tercera entrega, donde el contraste entre digital-analógico era evidente, aquí los efectos han envejecido muy bien, y aunque el primer plano del alien hecho a mano es imbatible, sus apariciones de cuerpo entero (sobre todo nadando), dan el completo pego. No hay que olvidar que todo transcurre en unos escenarios muy concretos, pero los sueldos y la sucesión de estos (por aquél entonces), sorprendentes efectos, elevó el presupuesto hasta los 75 millones de dólares. Casi “ná”.

La música, clave en la saga, pasa aquí desaparecida en manos de Fizelli (es un gran contraste cuando se usa la de la primera parte en ciertas escenas), compositor de Trabajo basura, Un pueblo llamado Dante´s Peak, secuelas de Sé lo que hicisteis el último verano y otras así. Como veis, un currante en esto de las bandas sonoras, pero para nada un destacable al nivel de este film.

La versión del director aporta nuevos minutos (7 concretamente), que incluyen un sorprendente ending con la Tierra como protagonista (no vamos a destripar nada), y una nueva y estúpida intro según nuestro criterio, que sustituye otra en la que se veían los clones fallidos de Ripley. No cambia, pues, nada importante.

El Blu-Ray no está mal y deja evidente que es una versión cercana en el tiempo, con una definición aceptable aunque tampoco nada del otro mundo. Desde luego se nota como decimos que no es un DVD pero como de todas formas no hace uso de fuertes contrastes de luces o iluminación especial (tampoco hay escenas con brillantes colores ni nada de eso, todo lo contrario), no destaca sobremanera pero dentro de un buen nivel técnico.

Y recordad: testigos de la resurrección.

Prometheus (Ridley Scott, 2012)

prometheus_posterY aquí estamos con la última película, por ahora, de la saga (fuera de spin-offs como AVSP, claro). Cuando ya nadie lo esperaba, 15 años ni más ni menos después, volvemos al mundo Alien. Y para colmo, con una precuela/reinicio que ni siquiera tiene el nombre Alien en su título. LOL.

No obstante, lo que podrían ser malas noticias se compensa con un gran presupuesto (130 millones de dólares) y la vuelta a la dirección de la saga del creador de la misma, Ridley Scott, y un guión de Lindelof, el creador de Perdidos, entre otros.

Y es que Ridley Scott quería hacer una película sobre la humanidad buscando sus orígenes que sirviera, si acaso indirectamente (esta no fue su intención hasta discutir con los guionistas. Entre los productores figura, de nuevo, Walter Hill), de precuela de Alien. Pero pese a sus intenciones, estas “pistas”, digámoslo así, no son meras pistas puestas ahí para algún friki u observador avisado, sino unas muy evidentes líneas argumentales y visuales que entroncan con la saga del famoso xenomorfo, incluidos hechos que se intuyen al ver la primera parte de Alien.

El argumento es el siguiente, para que se aclare el que no lo sepa: unos arqueólogos descubren unas pinturas rupestres en distintas zonas del planeta que dejan intuir que unos seres que vinieron hace millones de años son nuestros creadores. En dichas pinturas hay unas coordenadas. Pues bien, el presidente de Weytland, que se está muriendo, deseoso de conocer a sus creadores, decide financiar una millonaria expedición para recorrer miles de kilómetros y llegar a ese lugar. Allí descubren que la civilización cayó presa de un desastre. ¿Qué desastre? Ese es el quid de la cuestión, así que no vamos a destripar nada más.

El reparto es numeroso, y ahí también se distingue de la Nostromo. Para poder sentirnos identificados aunque sea mínimamente con mucho personal hay que plantearlo tan astutamente como James Cameron, donde en apenas minutos conseguimos distinguir al reparto. No está mal aquí, ¿de acuerdo? Pero algunos nos pasan desapercibido y no seremos capaces de reconstruir sus rostros ni a los cinco minutos de verlos.

Dicho reparto está encabezado por Michael Fassbender (conocido por X-Men, Malditos Bastardos o 12 años de esclavitud), que lo borda en su papel de androide amigo un tanto hierático y que no sabemos, como en todos los androides de la saga, si es un compañero más aunque artificial o un redomado hijo de puta; Charlize Theron (conocida por salir en mil películas como Celebrity, La carretera, Pactar con el diablo, o por ganar el Oscar por Monster), también lo clava como líder cabrón de la expedición, un líder más por obligación que porque le importe una mierda lo que está pasando, personaje un tanto desperdiciada; Guy Pearce (conocido prota de En tierra hostil o Memento), que hace un papel breve pero importante y, por último, Noomi Rapace, protagonista de la película (y seguramente de la segunda parte que se rumorea), sueca de nacimiento, otra más en la historia de Hollywood, no conocida por estos lares, pero… ¿y si os dijéramos que es la protagonista de Millenium en su famosa versión sueca? En caso de haber un protagonista, como decimos, sería esta, entroncando perfectamente con Ripley (su tamaño menudo, con las bragas y el sostén de crio estasis y corriendo llena de sangre después de haber luchado contra un ser repugnante del espacio lo confirma), aunque no es Sigourney Weaver. Luego hay otros secundarios también destacados, como Idris Elba, que aunque no sale mucho, su aspecto (un negro grande cínico y con bigote), pega muy mucho en el ambiente de la saga Alien. Al menos, así lo creemos aquí, y también es de lo más destacado, pues nos “ochentea”.

¿Su principal problema? Da explicaciones que nadie ha pedido, no profundiza (la osadía del alien-humano de la cuarta entrega que aquí gira en otro sentido que, sinceramente, estropea todo) y Lindelof no apuesta nunca por el terror sino por el misterio. Por tanto, una apreciable película de ciencia-ficción que no es capaz de quitarse de encima, casi nunca, esa sensación de innecesaria. No quita que haya momentos verdaderamente inquietantes, pero una vez más (y con dichos momentos se demuestra), el truco de no mostrar más que el mostrar, el intuir más que el comprender, es lo que funciona (como ya supimos tras 2001: Una odisea del espacio o la propia Alien: el octavo pasajero), lo que acentúa la sensación de superfluidad. La primera vez que vemos el original Alien: el octavo pasajero, y contemplamos la entrada en la nave abandonada, nos surgen miles de preguntas: ¿quién es ese gigante sentado con el pecho reventado? ¿Qué son esos huevos? ¿De dónde vienen? ¿Cuál es el planeta original? ¿Cuántos miles de años llevan allí? ¿Por qué la baliza alertando? Y eso no debe ser tocado nunca, y dejarlo en nuestra imaginación para contribuir a la leyenda y al terror.

Y si bien es cierto que se ha comentado que desde la operación hasta el final, nada más y nada menos que eso, merece la pena la película, también por eso mismo nos preguntamos, ¿y si Ridley Scott hubiera rodado la película futurista que quiso desde el primer momento y que en nada tenía que ver con Alien? ¿Hubiera inaugurado una nueva saga de monstruos? Esta es la gran duda, y aunque los diseños de Griger siguen impregnando el film, también posee otras virtudes visuales y de diseño artístico (como no podía ser de otra forma con Ridley, por ejemplo, los trajes espaciales y los cascos) que nos dejan ese pensamiento. El comienzo pausado, el robot solitario, el misterio, la tripulación al estilo clásico, la violencia in crescendo… El momento de la operación, y que no vamos a explicar, sangriento y terrorífico, es lo único que nos dice: “Eh, colega, ¿esto es terror o no?” ¿Podría haber sido una nueva saga o no? ¿Está en ello pero ha querido “engancharnos” primero tirando de franquicia? Eso sí: no hay que verla la primera. Hay que verla al final, como una excentricidad curiosa y friki.

La música ya os decimos que nunca jamás en la saga llega a la composición de Goldsmith de la primera película, pero nos ha sorprendido que el tema principal de Marc Streitenfeld (compositor de las últimas películas de Ridley como Robin Hood o American Gangster), junto la música ambiental del compositor mojonero Gregson-Williams (conocido como Luis Cobos por coger una composición clásica, ponerle una batería de fondo y decir que eso se llama “Metal Gear Solid Theme”), funciona muy bien, inesperadamente bien, y se inventa un Main Theme al estilo de la segunda entrega.

El Blu-Ray, claro, convence, pues es muy moderno. La fotografía, aun con elementos de nuestro momento frío-digital, consigue hacerse un hueco, con esa fenomenal idea de la nave medio antigua medio moderna, y con un buen tratamiento, como no podía ser de otra forma en Ridley Scott, de la luz en cada plano. No llega al nivel de su trilogía “de la luz” ni de lejos, pero ha intentado que sin ser de cartón piedra, sea creíble.

Y recordad: la búsqueda del principio puede ser nuestro fin.

En definitiva, una fantástica saga cinematográfica, sobre todo el primer arco argumental, perfectamente presentada y arreglada en Blu-ray (hemos nombrado poco el sonido, pero este aspecto es magnífico también), dirigidas por maestros como Ridley Scott, James Cameron, David Fincher o Jean-Pierre Jeunet (un británico, un canadiense, un estadounidense y un francés), y con un trabajo morrocotudo de la FOX y de sus productores de la época (entre ellos Walter Hill) y un elenco de actores y de profesionales (destaquemos una vez más a H. R. Griger y el personal de efectos especiales, de fotografía y de sonido). Todo un mundo propio y una saga sacada del sobaco en máxima dificultad (sagas como El señor de los anillos o Conan son igual de geniales, pero hay que reconocer el mérito que tienen otras como la de La guerra de las galaxias o Alien que son cien por cien inventadas). Con Prometheus se cierra el círculo, puesto que es el mismo director de la primera haciendo una precuela como añadido explicativo (Alien: Resurrección es una vista al futuro; Prometheus al pasado). Así, sinceramente, esperamos que quede ahí, dando sentido a una saga espectacular, satisfactoria en sus propios términos y creadora de un mundo rico, intrigante y atractivo del que quieres saber más. Al menos, eso esperamos (nos viene a la mente la cuarta de Indiana Jones).

La edición en Blu-ray, hay dos formas de verla: Prometheus to Alien The Evolution tanto en normal como Coleccionista (una edición con todas las películas que hemos comentado en este blog), y la edición Alien Antología Edición 35º Aniversario (salida hace apenas un mes y en homenaje al fallecido H. R. Griger), la que nos dio la idea de hablaros de esta saga, y que trae las tetralogía original en sus correspondientes cuatro Blu-rays, posters de cada film de cuando se estrenaron en cines, libro de ilustraciones de Griger, el cómo se hizo y los archivos de la saga Alien en otros dos Blu-Rays, un cómic que salió en su época (en inglés) y unas postales. Prometheus, aunque también nombra en sus créditos a Griger por basase en sus diseños, no viene en este pack.

No vamos a volver a rallaros sobre nuestra visión del cine, de cuando los cines fuera de los centros comerciales y demás detalles que entroncan con nuestra visión del mismo en cuanto a entretenimientos y que se ha perdido, para no aburriros más que nada. Leeros nuestras entradas sobre la saga Superman y nos entenderéis. ¿Recomendadas? ¡Pues claro!

AÑADIDO/AMPLIACIÓN (1)

Alien: Covenant (Ridley Scott, 2017)

Si Prometheus tardó 15 años en salir tras Alien: Resurrección, que se dice pronto, esta ha tardado menos, pero aun así, han sido 5 años, lo que demuestra: a) que es una saga muy viva y b) que no son fruto de calentones sino de grandes presupuestos. La última peli con la palabra Alien de la saga, por tanto, hace 20 años. Uf.

En esta ocasión es una continuación directa de Prometheus, aunque con algunos cambios debidos a la disponibilidad del reparto (Fassbender sí está pero no Noomi Rapace). En esta ocasión la protagonista es la nave Covenant, que recibe la típica señal de socorro de rigor y que les llevará a un planeta hostil lleno de aliens (lógicamente), y en el que resulta que está estrellada la desaparecida nave con la que terminó Prometheus.

De los cuatro guionistas/historia/screenplay, nos gustaría destacar a dos. Primero, John Logan, co creador y guionista de la grandísima y recomendada Penny Dreadful, que también es guionista (o screenplayer) de La invención de Hugo, las últimas de James Bond o la famosa Gladiator. Segundo, Michael Green, el otro que nos gustaría destacar, que participa en las historias o screenplay de Blade Runner 2049, Logan o Green Lantern (sí, Green hace Green). ¿Qué conclusiones sacamos de esto? Dos: que son hombres Scott por los proyectos vinculados y que son capaces de lo peor y lo mejor, todo en los mismos cerebros. Con estos mimbres, pues surge una película más cercana a sus etapas mediocres que a sus etapas esplendorosas, una especie de pastiche. Si en el anterior teníamos a Lindelof, el guionista de Perdidos, aquí también teníamos mimbres como para haber contemplado algo más que lo que acabó surgiendo.

Una vez más, demasiadas explicaciones que nadie ha pedido, incluyendo su dosis de trascendencia (por lo visto, nombrar a la Biblia a tontas y locas te hace trascendente porque sí, sin ningún motivo más), incluyendo una tripulación más trivial aún que la de Prometheus (y con falta de escenas gore como en la operación que le hace a la prota, siendo que a partir de ahí vimos, aunque sólo fueran retazos, de la saga Alien).

En el reparto, como decimos, no está ni Noomi Rapace ni Charlize Theron, lo que hace que el jodido robot se tome casi todo el protagonismo. No sé qué manía con el robot, pero está hasta en la sopa. Y es una pena, porque la única que le quita protagonismo, Katherine Waterston, conocida por muy buenos films como Puro vicio o Animales fantásticos y dónde encontrarlos, entre otros, con ese pelo corto semirizado que le daba su pinta ochentera, podría haber sido una fantástica retomadora del papel femenino protagonista de siempre de la saga. Pero claro, entre su escaso papel y que no están esas dos actrices muy poderosas en presencia, pues la balanza gira para Fassbender, un gran actor que lo acapara todo.

Hay buenas noticias, claro: Walter Hill vuelve a ser el productor, como en toda la saga, y eso se nota en la cuidada producción y presupuesto. El Blu-ray tiene un aspecto inmejorable, AVC encoded 1080p en 2.40:1, con profundidad de negros, verdes y azules, y un espectacular sonido DTS-HD Master Audio 7.1, que según los expertos, de los mejores sonidos espaciales nunca publicados.

Y recordad: sed testigos de la creación del miedo.

(1) Este añadido es como consecuencia de una nueva película de la saga que en su momento no se comentó.

 

Anuncios

0 Responses to “Alien Saga parte II”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: