Dark Souls II paso a paso (VIII): hasta el Corazón de ceniza

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Después de haber pasado las de Caín con las dos últimas partes de la guía, vamos ahora con el momento álgido, donde el juego muestra sus mejores gráficos, texturas e iluminación. Otra zona muy bien ambientada de nuevo, pero si la otra era la oscuridad esta es la luz. Vamos, que ya queda poco para vencer en este Dark Souls II… aunque ya se sabe lo poco que significa eso en este juego.

Otro santuario: Aldia

Desde la hoguera del Bosque Sombrío que tenía los tres caminos (la niebla, el que te llevaba a Drangleic, etcétera) vamos por el camino recto. Nos ponemos el anillo de rey y la puerta se abrirá. Antes de subir las escaleras podemos coger algunos objetos y nos metemos en la casucha para grabar.

Acto seguido subimos las escaleras y, nada más entrar, seguramente seremos invadidos. Una vez vencida la invasión llegamos a una sala flipante con el esqueleto de un dragón que comenzará a moverse. No te quedes ahí “gosando” de la escena porque la calavera se precipitará hacia ti como una trampa. Vete a un lado o rueda. Ya las próximas veces no aparecerá. Aquí, aparte de invasiones y otras mierdas, hay objetos que, si quieres, puedes perder el tiempo buscado. Por ejemplo: abajo, aunque estés offline, habrá avisos de que no pulses la palanca. Si la pulsas la niebla del otro lado se irá y aparecerá un mago que hablará contigo (y te venderá cosas si eres humano). Lo malo… que te invadirá en distintos sitios a partir de ahora.

Como sea el objetivo es subir arriba del todo. Allí verás en una jaula una rana gigante. Pasa de ella y métete en la puerta de atrás suya y pulsa la anilla que cuelga de la estatua del dragón. Una vez abierta la puerta verás un gran pasillo con cuadros en los que se esconden enemigos y otros encerrados. Eres libre de investigar lo que quieras pero el objetivo es ir todo recto. Ten cuidado porque en un momento dado el muro se romperá y aparecerá un troll y, más adelante, cuando intentes abrir otra puerta… ¡otro troll! Ya desde ahí verás la niebla del boss. Vamos para allá.

Smaug el mamón

Si tienes protección contra el fuego, póntela, o un escudo anti-fuego, pero cuando te dé la primera llama lo más normal es que pierdas toda la resistencia y después quedarás vendido al resto de llamas. Lo que nosotros hicimos fue lo siguiente: con el arma a dos manos, nada más entrar, sin esperar todavía a que se levante, corremos a su lado y lo aporreamos. Acto seguido le damos en un tobillo, el dragón intenta aplastarte, le damos al otro tobillo, levanta esa pierna para aplastarte, le damos en el otro tobillo, etcétera. Para cuando inicie el vuelo le habrás quitado media barra. Cuando lo haga bebe estus y comienza a correr sin tener enganchado al dragón en la dirección contraria. Cuando oigas que ha desaparecido el fuego vete para él y repite lo de los tobillos. Con buen ritmo podrás vencerlo tras pocos intentos.

Una vez vencido nos vamos para detrás, para el ascensor, y bajamos.

Valle de Dragones versión Dark Souls II

La imagen es espectacular, con decenas de dragones volando y con su sombra sobre las montañas, no tiene nada que envidiar a Skyrim y, a diferencia de la obra maestra de Bethesda, en este juego los dragones SÍ acojonan. De nuevo, lo que os decíamos de los gráficos. Habla con la muchacha de la hoguera, que estará ahí, y nos marca el objetivo: llegar al Dragón Anciano. De nuevo, la duda que se nos plantea tras ver el laboratorio anterior y el jefe dragón es… ¿estamos ante algo relacionado con Seth? ¿Es esto una precuela?

Como sea, seguimos “palante”, como los de Alicante.

Vamos por el puente de madera de la izquierda, el que encontramos mientras llegábamos aquí, y tocamos la hoguera. Seguimos por la cuestecilla en espiral y pasamos por otro puente de madera. Allí al fondo aparece uno de los que explotan. Cuidado porque destrozan el equipo. Rueda hacia atrás y golpéale. Entramos en la cueva y vamos dirigiéndonos hacia la derecha, y rompemos una frontera de huevos y más allá otra, al borde del precipicio. Giramos a la izquierda y seguimos por ese puente de madera. Cruzamos y vamos hacia la izquierda (aquí hay otro que explota) y pasamos por el puente. Subimos por la cuesta, nos encontramos con otro que explota y cruzamos… adivina, sí: otro puente. Ahora estarás en el nido del dragón. Sal por el fondo y sigue recto, pues por aquí ya no es tan laberinto. Sabrás que vas bien porque el último puente, el que está frente al gran castillo del fondo, se combará con un efecto de cámara muy chulo.

Graba en la hoguera que verás nada más entrar y continuamos.

Otro santuario: el del dragón. Y van…

Y ahora… ¡los autos locos! Hombre, tanto como eso no, pero vamos a correr a toda pastilla por aquí. Subimos escalera arriba esquivando a un guerrero, ahí arriba tiramos por la izquierda, bajo la arcada, y subimos las escaleras. Ahora de nuevo arriba corremos hacia el mago que está allí en lo alto del quiosco. Le metemos un par de leches y nos lanzamos. Al subir las escaleras veremos un par de soldados gigantes. Primer escollo: para esquivarlos, sal de la sombra y pisa la luz del suelo, el primero comienza a irse a por ti y el segundo empieza a armarse. Aprovecha ahora y corre hacia la puerta. Mientras se está abriendo es posible que te golpee, pero para acelerar la apertura de la puerta rueda hacia delante, pegándole un cabezazo a la puerta.

Sube las escaleras y te espera otro marrón, el segundo escollo: una escalera gigantesca llena de enemigos. Te vamos a decir la ruta para correr por aquí (nos costó un huevo saber la ruta): corre todo hacia la derecha, así el primer par, el segundo par (que son dos guerreros con armaduras doradas) y cuando llegues arriba, tira por el centro, esquivando a los tres últimos. Ahora es posible que el tercero de los guerreros te persiga, por lo que el consejo es el siguiente: corre hasta el círculo dentro del dragón inmenso (este dragón no ataca). Lo más normal es que el soldado no entre ya que tocarles los huevos a este dragón es un error. Pero si ves que te echa cojones y te sigue, sepárate hasta el fondo, y se dará media vuelta. Ten cuidado porque atacar a este dragón es cagarla por todo la alto (¿te has dado cuenta del pedazo escenario a tus espaldas para una supuesta batalla?). Una vez te dé el dragón el objeto, transpórtate con un hueso a la última hoguera. NOTA: Si te sientes fuerte, no corras. Pero lo explicamos así porque luchar contra esta gente a la vez… bueno, pruébalo y luego nos cuentas. No es una cuestión de pereza, sino de INFERIORIDAD numérica jajaja.

Próximamente, el final del juego y el recopilatorio. Por cierto, cualquiera es libre de copiar esta guía, pero por favor, di de dónde la has sacado si lo haces. Sólo eso pedimos. Nos vemos.

 

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1 Response to “Dark Souls II paso a paso (VIII): hasta el Corazón de ceniza”



  1. 1 Dark Souls II paso a paso (IX): el fin + recapitulando | Frikadasmil Blog Trackback en abril 8, 2014 en 5:13 pm

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