Dark Souls II paso a paso (IV): hasta la segunda hoguera primigenia

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Y ahora, tras la una, la dos y la tres, la cuarta parte de la guía. Seguimos con el recorrido lógico, es decir, que si pusimos la primera hoguera primigenia, pues ahora la segunda. Es un recorrido un tanto atípico en cuanto vamos a intentar avanzar usando el anillo de gato que te dijimos en la anterior parte que consiguieras. Ahora te explicamos por qué hicimos esto y tú decides qué hacer.

Pues sí. Verás: ¿es posible bajar al superpozo sin partirse la crisma? Sí, yendo en busca de un personaje secundario que nos coloca una escalera en agradecimiento. Esto hace que bajemos hasta el fondo del todo, saltándonos enemigos y llegando casi a las mismas puertas del Jefe de esta zona. Sin embargo, para ir en busca de este secundario hay que liarla (y encima después te costará la módica cifra de más de 10.000 almas. ¿O creías que en Dark Souls había algo fácil?). Por tanto, nosotros te proponemos anillo de gato, para pasar por una zona no muy compleja, conseguir almas y no tener que liarla yendo a por el personaje secundario. Tú lees nuestro recorrido, coges los objetos y decides: en la casa del gato, a la derecha del pozo, hay una gata vieja conocida de los seguidores de Dark Souls. La gata nos vende el anillo. Lo compramos y, en caso de tener un equipo pesado, nos despelotamos. ¿Y eso por qué? Pues porque vamos a lanzarnos a cabezadas hasta los objetos. Por tanto, colócate, mira bien, y ve bajando cogiendo los objetos (entre ellos una piedra de Pharros) hasta que llegues a un saliente. Entra y toca la hoguera.

El fantástico mundo de los primos de Mickey

Esta zona estará llena de ratas que, mire usted, no son muy difíciles pero que, todas juntas, son un coñazo. Esta zona no tiene pérdida, es sólo un único camino con un par de desvíos que no te llevan a ninguna parte. Lo único dos cosas: 1º que lo verás todo lleno de puertas de Pharros, pero pasaremos ahora de ellas, y 2º que, en un momento dado, habrá un espectro que tendrás que tumbar con pericia, aunque después da paso a una hoguera justo, justo al lado del jefe.

Ratas, ratas, everywhere

Desde esta hoguera vamos al jefe, la vanguardia del rey rata. Nada más entrar verás que empiezan a surgir ratas y ratas sin parar. Tienes que ir matándolas hasta que aparezca el verdadero jefe. Te recomendamos irte al fondo, donde tendrás espacio para maniobrar. En caso de que se acumulen muchas ratas vuelve otra vez al principio, girando para que no te den (y protegiéndote detrás de las estatuas para beber). Son débiles al fuego, pero te sorprenderá verte superado por la turbamulta que te ataca. En cuanto veas que aparezca la barra del jefe, vete para la única rata que tiene cresta, como Elvis Presley, y dale 4-5 hostias para que caiga como fruta madura. Las demás ratas huirán (incluso puedes aprovechar para darles por el culo).

Hacia las alcantarillas

Ahora si quieres puedes volver a la hoguera (tranquilo que las ratas no volverán) y continúa. En la siguiente sala verás una rata sobre unos huesos que es la rata con la que se puede hacer el pacto del mismo nombre (cuando te ofrezca el pacto tanto si dices sí como si no, tendrás un trofeo/logro).

Equípate con el anillo de gato y tírate por el primer agujero y por el segundo, procurando ir con cuidado de sarcófago en sarcófago. Una vez que estés sobre el puente de piedra tendrás que dejarte caer a otro saliente que tiene una puerta. Si vas por esta puerta llegarás al pozo y no podrás continuar. Si hubieras conseguido el personaje secundario que te da la escalerilla, por aquí hubieras empezado la mazmorra (y te hubieras ahorrado las ratas y su experiencia fácil).

Ahora viene lo más jodido. Cuando te tires abajo vendrán las momias explosivas que ya viste en la Fortaleza Perdida, solo que ahora, graciosos ellos, explotan con fuego. Cuando caigas, por tanto, rueda sin parar porque ya te decimos que tendrás que repetir más de una vez porque si no te matan será de milagro. Hay dos caminos, pero si te tiraste desde enfrente de la puerta tendrás que ir a la derecha (de todas formas, no puedes perderte).

En la siguiente zona baja por las escaleras hasta que llegues al fondo y métete en la oscuridad de las alcantarillas. Sí efectivamente: todo Souls tiene su ciudad infestada o podrida llena de oscuridad y esta es la de esta parte. A sufrir.

Alcantarillas

Esta zona está llena de unas estatuas que escupen veneno. Si te dan varias veces o te pillan al lado suya, te envenenarán. Y ya te decimos que tu barra baja a velocidades de vértigo cuando estás envenenado. Por lo tanto, lo mejor es que te equipes con lo mejor que tengas anti veneno. Otra cosa: si quieres explorar, hazlo, puesto que los enemigos no son muy difíciles (por aquí está el guante de piromante oscuro, que hace más daño que el normal, al menos mientras vayas en hueco). No obstante te vamos a describir el camino más recto hacia la segunda hoguera de la zona.

Avanza y déjate caer sobre el tejado. Ve hacia la derecha y déjate caer otra vez. Ahora ya verás por debajo la hoguera. Si te mueves por ahí encima de la hoguera en círculos terminará por romperse un tablón y caerás. Ya puedes tocar la hoguera.

Empieza a correr recto hasta que veas a un cocodrilo. Pasa de él y sigue por su derecha y sube hasta el máximo por las escaleras. Desde aquí ponte apuntando a enfrente, hacia la luz, corre y salta. Caerás al lado de distintas estatuas escupe veneno que te envenenarán sí o sí. Sube por la escalerilla de mano de la izquierda y espérate a recuperarte. Ahora continúa por el puente colgante y limpia la zona para que no te molesten. Sabrás que vas bien porque verás una niebla. De todas formas no vamos por ahí. Pégate a la derecha del todo, al lado de una estatua blancuzca y salta enfrente. Una vez más caerás en un sitio lleno de estatuas. Sigue por el único camino y toca la hoguera que se ve al fondo. Ya puedes respirar. Primera parada con éxito. Vamos a por la segunda.

A mitad de camino entre las estatuas en las que caíste aquí y esta hoguera habrá unos tablones que se pueden golpear. Hazlo. Una vez ahí baja por la escalerilla de mano. Aquí, con mucho cuidado porque está oscuro, ve bajando de techo en techo hasta que llegues al suelo. Limpia la zona por si estás desorientado para que no te revienten y busca una serie de vasijas puestas una al lado de otras, que en realidad ocultan un camino. Rómpelas y caerás abajo. Ve hacia la niebla y ya estarás en la cueva más extraña del juego. No obstante no sigas recto, gira a la izquierda nada más entrar y graba en la hoguera.

Una cueva verde fosforito muy corta… pero cabrona

Lo primero es que tienes que saber una cosa: no pises los charcos. Ahí dentro hay como unas manos y tal que nos agarran y nos estampan. Por tanto, esquivarlos. Pero también salen de la pared una especie de gusanos que también te recomendamos esquivar, pues no merece la pena. Hay tres caminos: el de la izquierda conduce de manera rápida a un cofre que contiene una espada Shotel y la magia para crear un arma mágica, el del centro conduce a la niebla del jefe y el de la derecha a una hoguera (sí, en tan corto espacio). El de la derecha está oculto. Si te pones cerca del precipicio aparece un camino estrechísimo de piedra y nos lleva a la hoguera. Toca la hoguera, pues así estarás más cerca para intentar el jefe (eso sí, hazlo siempre corriendo porque te envenenan). Ya te decimos, está muy cercana una hoguera de otra, pero merece la pena porque te revientan los del camino.

Desde esta hoguera rompe las vasijas y ya estarás otra vez abajo. Ve a la derecha y estarás en la niebla. No tiene pérdida y no te preocupes que gracias a arrancar desde esta segunda hoguera no salen los bichos. Eso sí, ve rodando porque el veneno que disparan las piedras si te da y si te envenena es bastante deprimente perder pociones antes del jefe.

El podrido… hijo de puta

Tras el video en el que el podrido está con sus cosas, comenzará la batalla. Como estás al lado de la hoguera te recomendamos que pruebes a ver qué tal se te da. Si eres mago o arquero quizá dures algo. Si eres melé te va dejar el culo como un bebedero de patos.

Tras mil y un intentos infructuosos, vamos a explicarte nuestra táctica. Arma de fuego a dos manos, anillo que sube el ataque y nada más: desnudo como cuando vinimos al mundo.

Después entramos. Cuando veas que el arma se levanta y después baja, casi casi en el último instante, cuando parezca que te va a rozar, gira. Pero aquí viene lo bueno: gira hacia él, hacia delante, hacia su ombligo, embistiendo como si tuvieras cuernos. Si lo haces bien las veces que haga el ataque (2 o tres veces), verás que no te da. Si el movimiento es con la mano izquierda (amagando con agarrarte), gira, pero no hacia la derecha o hacia adelante, sino hacia la izquierda. Si va a vomitar, te vas al lado. Si empieza a iluminarse, corre hacia atrás todo lo que puedas. ¿Y si se va hacia los charcos de fuego? Te separas de él y que se ponga en un sitio decente. Y siempre, casi cuando te vaya a dar, girar hacia su barriga. Bien ligero no te rozará. Se supone que las manos golpeándola se cortan, pero nosotros lo hicimos así.

Una vez matado, vete por la cuevecilla abierta y coge el cofre con polvo para mejorar tu estus y toca la hoguera primigenia. Felicidades, otro logro/trofeo “pal” bote.

Próximamente, el resto del recorrido para conseguir otra alma primigenia. Por cierto, cualquiera es libre de copiar esta guía, pero por favor, di de dónde la has sacado si lo haces. Sólo eso pedimos. Nos vemos.

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