Assassin´s Creed III: el Nuevo y Viejo Mundo

Assassins Creed 3Pues bueno, ya ha llegado el momento, como todos los años por estas fechas poco más o menos, de hablar del Assassin´s Creed de rigor. Un Assassin´s Creed no ambientado ni en Oriente ni en Europa, sino en Estados Unidos (me niego a llamarlo América). ¿Le habrá sentado bien o qué de qué?

Tenemos que reconocer que es una de nuestras sagas favoritas de esta generación. Comprar su primera parte, tras mil presentaciones de “quesito” Raymond, y verlo por fin in situ, fue una gran experiencia, pues por aquellos tiempos de Dios la generación acababa de empezar y todo era “gosal mi amol”. Después, cuando el cambio de protagonista y de lugar la cosa se puso sospechosa, pero las distintas entregas han ido asentando el juego, con una genial ambientación, más posibilidades, más medios, online, etc. Más de todo, en definitiva. ¿Y qué tal, entonces, el Assassin´s Creed 3 en este sentido? Pues es la cumbre de todo esto, con lo de bueno y malo que puede tener. Pero empecemos por el principio, por la historia.

Los templarios se han desplazado de Inglaterra a las colonias americanas para realizar sus tejemanejes. Allí están liando el follón, como siempre, hasta que los Asesinos dicen hasta aquí hemos llegado. Tras un gran comienzo que incluye la ópera, un viaje en barco y el descubrimiento de los principales protagonistas y situaciones en Boston, controlaremos a Connor, indio americano hijo de una india y de un “blanquito” inglés. Por tanto, pasamos de la Florencia renacentista a los bosques de secuoyas de Boston. No vamos aquí ahora a filosofar sobre el arte y la naturaleza, pues hay numerosos libros de filósofos de la estética o de historiadores del arte para aburrir sobre el tema. En lo que sí estaremos todos de acuerdo es que entre escalar por el campanario de Giotto o la cúpula de la Catedral de Florencia y cazar ardillas, la cosa se resiente.

Los gráficos han tenido un bajón conforme partes anteriores, por lo menos eso parece al principio, si bien vuelve el “espíritu” abierto de su primera entrega, aquella en la que nos desplazábamos, a veces entre bostezos o subiendo algún edificio, de una ciudad a otra a caballo. Ahora no es así, es aún más abierto o, al menos, simula ser más abierto, pero entre los caminos encontramos caza al más puro estilo Red Dead Redemption. Esta recreación de los bosques está muy bien, con sus ríos, sus animales, sus efectos climáticos, sus bosques espesos… Mención aparte merece la desangelada ciudad bostoniana del XVIII, pueblo de chichinabo al lado de Florencia, Estambul, Roma, Jerusalén… Todo el conjunto de casas a lo balloon frame, con iglesias de ladrillo y un par de puestos desperdigonados de vigilancia no nos emociona (con nieblecilla por un tubo). No os confundáis, se agradece el detalle y la definición para ser tan abierto y en una máquina tan antigua ya, pero es que Red Dead Redemption es también enorme y sin cargas, y tiene ya un tiempo. Cuando llega el buen tiempo, y abrazamos estaciones soleadas, gracias al HDR la cosa cambia de magnífica a espectacular, tanto las zonas de bosque como la propia ciudad, más llena de vida y detalle. El puerto es lo destacable, ya que se ha incluido transporte en barco, con batallas navales. Es lo más entretenido de las misiones secundarias, dando volantazos con el barco, en alta mar, luchando contra otros a cañonazos…

Jugablemente, si quitamos ciertas animaciones, la dicha caza, que no aporta nada a lo ya visto, o las secundarias (básicamente reconstruir nuestra casa y sacar dinero con los materiales), no hay cambios: ir de allí para allá, infiltrarse, matar, seguir a uno, coger objetos coleccionables, etc. No es malo, que a nosotros nos parece que ya está bien eso de que las sagas pierdan su esencia (si yo juego al Demon´s Souls, quiero un Demon´s Souls, si juego a un Fifa, quiero un Fifa), pero simplemente decimos que, pues eso: no aporta nada nuevo con respecto a los demás de la saga, sobre todo los completísimos Assassin´s Creed: La Hermandad y Assassin´s Creed:  Revelations.

Lo más interesante, sin duda, es eso de manejar a un personaje nuevo, con un fin de ciclo en la saga, que añade variedad a las inmediatas anteriores partes jugadas exclusivamente por Ezio Auditore. Lo único negativo de todo esta mecánica es que han llevado hasta la extenuación lo de “cinemática”, ir a un sitio, “cinemática”, pues a veces recorremos (literalmente) un metro en 30 segundos y ya tenemos “cinemática”. Es uno de los Assassin´s mejor narrados, que intenta ser más profundo, pero la verdad es que deja en algunos momentos a Metal Gear Solid como un no parar de jugar (ya sabemos que es el juegovideo que no videojuego por excelencia. NOTA: No se nos tiréis al cuello que la saga Metar Gear Solid nos encanta, pero la realidad es la realidad).

En definitiva, un apreciable final para una espectacular y millonaria franquicia que recogió el testigo, y con gran calidad, de la maravillosa trilogía de Prince of Persia de las 128 bits también de Ubisoft, con la presentación de calidad a la que nos tiene acostumbrado esta poderosa compañía: voces en español (más allá de algún fallito), textos en español, ediciones normales y especiales, publicidad en los medios, y un online del que os hablaremos más adelante y del que se está hablando muy bien. Seguramente habrá expansiones, pero por ahora, es un broche digno, pero frío y seco por momentos, a esta generación por parte de esta saga, generación que ya va oliendo a final que echa para espaldas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: