El amor según los Crumb

Hoy queremos hablaros de un cómic humorístico del genio del cómic underground americano, el sin par Robert Crumb, autor de disparates tales como Fritz the Cat, Mr. Natural o Mis problemas con las mujeres. Pero no viene solo: le acompaña (al lápiz y al guión) su mujer desde hace ya más de treinta años, la también dibujante Aline Kominsky-Crumb.

¡Háblame de amor! es la recopilación de los dibujos realizados por Crumb y su esposa entre la friolera de 1974 y 2011 para revistas como Laundry Cómics o el prestigiosísimo The New Yorker. Cuenta, de forma paródica, su relación desde que se conocieron y casaron hace ya más de treinta años. Crumb se dibuja a sí mismo y su mujer, Aline, también se dibuja a sí misma, con lo que tenemos una frikada difícil de describir, en el que cada personaje aparece y habla como su alter ego en la vida real quiere que aparezca y hable. Así, Crumb, como es normal en él, se dibuja como un tirilla salido e incapaz de mantener relaciones humanas, mientras su esposa aparece como una esposa judía marimandona y neurótica, obsesionada con su gordura y el new age. Risas aseguradas, sobre todo tras el nacimiento de su hija Sophie, en el que veremos a un Crumb padre al más puro estilo Woody Allen, completamente entregado. Ya había aparecido su hijo mayor, de una anterior relación, un auténtico cabroncete, en las primeras páginas, pero su hija aparece más como es obvio. La parte más destacada es, obvia decirlo, su llegada a Francia, en donde vive hasta nuestros días, y en el que nos retrata a los habitantes del lugar y el lugar en sí como solo un maestro como él puede hacerlo. Incluso aparecen cameos y/o colaboraciones de genios como Art Spiegelman (ya hemos recomendado algo suyo en este blog) o Pete Poplaski (cuando hay algo a color suele ser suyo).

Como siempre, una obra maestra del dibujo a pluma (evidentemente en este apartado destaca Crumb frente al dibujo más irregular de su pareja), con multitud de detalles en página y caricaturas realmente extraordinarias, cosa nada rara en este autor, uno de los mejores y más reconocidos de la historia. También le veremos en pelotas teniendo sus típicas relaciones sexuales digamos “raritas”, cosa normal en él en todos sus cómics, así como sus perversiones e insultos a franceses, judíos, latinos, negros, etc. Pues si se insulta él a sí mismo (y a su esposa), a los demás ni te cuento. Es su particular sentido del humor por el que ha sido siempre tachado de depravado, racista, salido, pederasta y hasta loco. Ya os digo que son las típicas reacciones de las asociaciones esas que en cualquier país, y también por supuesto en los Estados Unidos, tienen que estar, como la Inquisición, velando por las buenas costumbres. Pero es un tipo que nunca ha cometido un delito, que ha criado a dos hijos, que llevaba casado treinta años y, que encima, como no se cansa de repetir en el cómic de forma genial, cumple hasta con la Hacienda norteamericana. Ojo, que este tipo no es ningún ejemplo, ni pretende serlo más allá de lo profesional, pero eso no quiere decir que no pueda utilizar su libertad de expresión como a él le venga en gana. ¡Pero si es su vida, joder!

La edición de la editorial La Cúpula, como siempre, es extraordinaria, de lujo (recordad el también citado aquí Lupus, en otra maravillosa edición), nominada a muchos premios por su calidad de portada y papel. Es un cómic con portadas y algunas páginas coloreadas (la mayoría realizado en blanco y negro) y todo brilla gracias a la citada edición. Son 35€ por casi 300 páginas, pero que merecen la pena si tenemos en cuenta que dura mucho de leer y que son más de 30 historias cortas, lo cual da 1€ por historia más o menos. Yo no trabajo en La Cúpula, y menos defenderé gastar tanto dinero en un cómic, pero teniendo en cuenta la crisis en general (y la del sector en particular, al menos en España), se agradece traer obras alternativas a los superhéroes y el manga, en buena edición y disponibles para todos. Es por eso que La Cúpula tiene ganado desde hace tiempo el corazón de los aficionados. Chapó.

En fin, recomendado para todos los aficionados al cómic en general (sólo para adultos, eso sí) o aquellos que quieran conocer al mito norteamericano, uno de los grandes (recordad al otro nombrado en este blog, Will Eisner), y que además sale en una edición cuidada y respetuosa para el lector. Ya disponemos en España de casi lo más importante de su obra (Génesis, Kafka, Mis problemas con las mujeres, Mr. Natural, El gran libro Yum Yum, etc.), y una vez más, gracias a La Cúpula por su buen hacer (ya nos trajeron hace años también Memorias de Otomo).

Robert Crumb nació en Filadelfia en 1943. Aline Kominsky-Crumb nació en Nueva York en 1948. ¡Háblame de amor! ha sido publicada en España por La Cúpula.

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